Los licores digestivos

Los licores digestivos facilitan y aceleran el proceso de la digestión. Se sirven tras finalizar la comida, incluso, normalmente después del café. Su alta concentración alcohólica hace que sean servidos en vasos pequeños, y la sensación de satisfacción que producen se debe a la gran concentración de azúcar que poseen.

Eso sí, tenga en cuenta que deben ser tomados con moderación y de forma pausada para que resulten beneficiosos. De esta manera, aparte de eliminar los sabores en boca tras la comida, ayudará al estómago con su directa absorción y mejorar así el riego sanguíneo.

Generalmente, los licores digestivos suelen tomarse directamente, no se disuelven en agua; sin embargo, hay quienes prefieren agregarle un cubito de hielo.

Algunos de ellos

Los licores digestivos
El tradicional Limoncello

Sambuca, este licor es incoloro, con aroma a anís estrellado, hierbas aromáticas y especias. Se toma seco, con hielo o con uno o dos granos de café. Suele tener entre 38 y 40% de graduación alcohólica.

El Limoncello, que está elaborado por la maceración de alcohol de la cáscara de limón (de allí su nombre), se consume muy frío o a temperatura ambiente. Su grado alcohólico es de 38%.

El Amaretto combina el dulzor de los huesos de albaricoque con el amargor de las almendras, acompañadas de alcohol puro, azúcar, caramelo, durazno, cereza y esencia de varias plantas aromáticas. Su grado de alcohol está entre los 25 y 30 grados.

El Frangelico es un licor a base de avellanas tostadas que son sumergidas en alcohol junto a bayas de vainillas y especias. Tiene 24% de alcohol en volumen. Todos los antes mencionados son de origen italiano.

También está el licor de anís, que suele tener una graduación alcohólica de entre 40 y 60%. Se destila de la fruta de la planta verde de anís y se le agregan otros ingredientes aromáticos. Asimismo, los licores de café, cacao, naranja y de arroz (leche, vainilla, azúcar, limón y whisky).

El Pacharán, elaborado en Navarra, España, cuyo contenido alcohólico está comprendido entre 25 y 30% de volumen, se obtiene por la maceración de endrinas en un alcohol azucarado y anisado. De España está también Licor 43, cuyo nombre se debe al número de ingredientes que lo componen, tiene 34º y aroma a vainilla.

Otro es el francés Grand Marnier, hecho a partir de la maceración de cortezas de naranja con coñac. De Francia, igualmente, está el Cointreau, también con cortezas de naranja verde, de 40º y muy aromático. Hay uno alemán que se obtiene de cereales fermentados de nombre Kornschnapps.

También le puede interesar: Los cocteles sustentables de Fifty Mils

Comments

comments