Kriek
Foto vía: Empresas Polar

Luego de ser presentada como una cerveza especial de degustación, en las dos ediciones del Jardín Cervecero Polar realizadas en 2017 y 2018, así como en la más reciente del Polar Fest, ya se encuentra en el mercado, aunque por tiempo limitado, Solera Kriek, una espumosa que es procesada mediante la fermentación de cerezas agrias.

La bebida tiene un grado alcohólico de 4° G.L. Es rojo rubí y forma una espuma cremosa y abundante de color rosado. Casi no desprende gas carbónico, por lo que es de burbuja muy fina. En nariz destaca principalmente el olor a cerezas y frutos rojos, aunque hay aromas a malta y un dejo de caramelo.

En boca es de entrada muy viva. Lo primero que resalta es un pequeño dulzor que desaparece rápidamente, luego hay una acidez que se hace sentir, pero no molesta (debido al azúcar que compensa parcialmente esta sensación), y después hay algo de amargor.

Kriek
La nueva cerveza de 4° G.L., es refrescante y suave / Foto vía: Empresas Polar

Kriek -palabra que en idioma flamenco significa cereza-, viene a ser la séptima del portafolio de Solera. Es de estilo Lambic, propia de Bélgica, específicamente proveniente del sureste de Bruselas, donde se produce desde el siglo XVI. Se caracteriza porque se fermenta junto a cerezas amargas, para darle ese sabor frutal y eso obliga a que la cerveza se fermente más de una vez.

En ocasiones es conocida como el “champagne rosado” del mundo de la cerveza por su color, aroma y sabor, pero también por su delicadeza y burbujeo, sirviéndose en copas aflautadas. Es seca (también puede ser dulce) y su amargor es fino, elegante y pasajero.

“Durante los últimos años Solera ha estado continuamente innovando. Es una marca que escucha a sus consumidores”, destaca Francelys Toro, gerente del Segmento Premium de Cervecería Polar.

Fácil de beber

Kriek
La cerveza combina bien con rosbif, tartaleta de queso y postre con chocolate / Foto vía: Empresas Polar

A la Solera Kriek se le hicieron algunos cambios. Cuando fue mostrada como un producto que no estaba a la venta, sino que servía de termómetro ante los asistentes para hacer un estudio de mercado, esta cerveza tenía un grado alcohólico mayor, es decir, 5° G.L., y era muy dulce. Ahora es mucho más refrescante, suave y fácil de beber.

Luis Venegas, uno de los maestros cerveceros de Polar, al ser consultado al respecto dice: “Efectivamente se le hicieron pequeños ajustes para darle mayor equilibrio e invitar a la gente a tomarla, indistintamente mujeres y hombres”.

Esta cerveza puede gustar o no, pero está bien elaborada, combina perfectamente con propuestas saladas, por ejemplo, un rosbif, cerdo y tartaleta de queso. También es ideal para postres que contengan chocolate y crema pastelera. Viene en botella retornable de 222 ml y una edición especial de 0,75 litros.

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