La tendencia de tomar tés e infusiones ha llegado para quedarse. Cada vez va cobrando más popularidad y ganando más adeptos. Una de las hierbas que ha ganado gran popularidad es el té honeybush.

El té de honeybush surge a partir de la infusión de las flores de ésta hierba. Dichas flores son fruto del árbol de miel sudafricano. Su sabor es muy similar al de las hojas de Rooibos, pero con notas frutales y a miel, tanto en gusto como en aromas. En vista, su color puede variar entre el rosado hasta el rojo.

Gracias a su dulzor y atractivo color, el té honeybush se suele utilizar para mezlcar con otras hierbas, jugos frutales, con leche o como té frío. Sí lo que desea es apreciar los sabores naturales de la infusión, lo más recomendable es disfrutarlo puro.

¿Cómo preparar el perfecto té honeybush? Por cada litro de agua caliente, a punto de ebullición, añadir dos o tres cucharadas de hojas de honeybush. Dejar infusionar por veinte minutos y listo para beber.

Beneficios por doquier

La creciente popularidad del honeybush no se debe únicamente a su agradable sabor. También lo es gracias a la horda de bondades nutritivas y medicinales. Entre ellos destacan su poder relajante y antiestrés. Es rico en calcio, hierro, potasio, sodio, cobre, magnesio y minerales. Ayuda eliminar la grasa en sangre, tratar el asma, dolores de garganta; ayuda a combatir el cáncer y es un potente antibacteriano. Al igual que la infusión de Rooibos, el té honeybush es libre de cafeína, teína y baja en taninos.

 

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