Café antillano

“Por el Mar de las Antillas/anda un barco de papel/anda y anda el barco barco/sin timonel…”. Así rezaba el poema de Nicolás Guillén en el que una negra y un español pasaban “islas, islas, islas/muchas islas, siempre más” en una travesía en la que un cañón de chocolate y un cañón de azúcar son las armas más dulces con las que batallar. Como dulce y sabroso es este café antillano que puede darle un toque distinto a sus desayunos o a sus meriendas. 

Hacerlo es bien sencillo, solo necesitará preparar un café expreso y añadirle, todavía caliente, la misma cantidad de ron o de licor de caña. Es un tipo de carajillo. Si le parece algo fuerte, puede rebajar la cantidad. También se le añade una pizca de canela en polvo y se endulza al gusto para tomarlo seguidamente con todo su cuerpo.

Este café es perfecto para los días más fríos, pues su aroma y su sabor reconfortan el cuerpo. 

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