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¿Un pepinillo estuvo expuesto en una galería?

¿Qué es realmente el arte? Responder esta pregunta puede ser algo complicado, algo que ha hecho que muchas cosas puedan ser consideradas como una expresión artística. Incluso un pepinillo pegado a una pared, que se está vendiendo por un aproximado de 6.000 dólares.

El autor de esta obra es el artista australiano Matthew Griffin, quién la llamó “Pickle” (simplemente “Pepinillo”). La misma consta de un solo elemento: una rodaja de este insumo, obtenida de una hamburguesa de la cadena de comida rápida McDonald’s.
Griffin tomó el pepinillo y lo lanzó al techo de la galería de arte Michael Lett, ubicada en Auckland, Nueva Zelanda. Allí, “Pickle” fue expuesta durante todo un mes como parte de un salón dedicado exclusivamente al arte contemporáneo.

Un pepinillo que se valoro en miles de dólares

Pickle, obra de arte de Matthew Griffin
La obra se valoró en un aproximado de 6.000 dólares / Foto: MatthewGriffin

La llamativa creación se puso en venta a un precio de 10.000 dólares neozelandeses, equivalentes a un poco más de 6.000 dólares estadounidenses. Como era de esperarse, su apuesta generó todo tipo de reacciones en las redes sociales.

Vale aclarar que el comprador no recibirá el pepinillo original, sino uno sacado de otra hamburguesa. Además, se explicó que se le darán las “instrucciones” para que pueda recrear la obra en su hogar, tomando en cuenta que el insumo está pegado al techo solo con las salsas propias de la hamburguesa.

Según The Guardian, algunos han considerado el trabajo de Matther Griffin como sublime y totalmente conceptual, mientras otros lo consideran una burla. Entre los primeros, destacan que es una forma de honrar a la comida rápida, siendo esta habitual en la vida nocturna de muchos. Mientras, otros han catalogado a “Pickle” como una broma.

Matthew Griffin . Obra de pepinillo
La idea de Matthew Griffin generó un fuerte debate en redes sociales / Foto: MatthewGriffin

Ryan Moore, uno de los encargados de la exposición, dio su opinión sobre la polémica generada. “La gente no tiene que pensar que es arte si no quiere. Cualquier cosa puede ser una obra de arte, pero no todo lo es. Lo que hace que sea una obra de arte es cuando cualquier cosa que un artista hace de forma cotidiana (como comer una hamburguesa) puede usarse como arte: cuando el objeto o la acción se piensa o se expresa como una obra de arte. Y eso es lo que estamos haciendo aquí, lo cual creo que es genial“.

Por los momentos, no hay información de algún comprador del pepinillo. La creación de Griffin estuvo expuesta en la galería neozelandesa hasta el pasado 30 de julio.

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