Queso Edam, sublime sabor holandés

queso edam

La carta de presentación del queso Edam es su forma redondeada y su cobertura de cera roja. Sin embargo, ésta última sólo se le coloca a los quesos destinados a la exportación; en su país de origen, Holanda, lo comercializan con su fina corteza amarilla al descubierto.

El queso Edam se elabora con leche de vaca pasteurizada, parcialmente desnatada.

Su contenido en grasa es de un 40% y posee un color amarillo mantequilla. La pasta es firme, pero con poca aspereza, es más bien suave. El tiempo que se suele dejar madurando oscila entre los seis ocho meses.

El ligero aroma especiado y el sabor sencillo, con un toque salado que perdura, aunque resulte delicioso, no se equipara al que tenía este queso cuando se fabricaba en granjas. Actualmente se hace en fábricas.

Este queso Edam posee la Denominación de Origen Protegida europea. En los Países Bajos se acostumbra disfrutarlo sobre todo en el desayuno, cortado en lonjas finas, o como tentempié y en ensaladas. En otros países se emplea para preparar el queso relleno. Recomiendan hacer el maridaje de este queso con vinos Syrah, Riesling o Shiraz con cuerpo.