Divinos y pecadores helados

Divinos Pecados
La heladería ofrece al día 24 sabores / Foto: Jota Erre

Los hermanos Rosana, Piero y Liliana (en ese orden), nacieron en Venezuela, hijos de un matrimonio italiano que llegó a nuestras costas para echar raíces, siempre con el espíritu emprendedor que ha caracterizado a los inmigrantes de esa nacionalidad, que tanto ha aportado a nuestro país a base de tesón, esfuerzo y creatividad.

El patriarca Minardo fundó en Caracas una empresa dedicada a fabricar partes para zapatos, que suplía a varias marcas de calzado. Aunque resultó un negocio floreciente, sus hijos, con el pasar del tiempo, decidieron cambiar de rumbo e intentar en otro tipo de empresa, totalmente opuesta: una heladería, a la que bautizaron Divinos Pecados.

Para el momento que se hizo realidad el proyecto, el 4 de febrero de 2010, su padre ya había fallecido. La madre, una excelente cocinera, partió mucho tiempo después, pero les dejó el legado de sus recetas, de su sazón.

Divinos Pecados. Heladería
En el establecimiento hay opciones saladas y postres / Foto: Jota Erre

Los hijos de los Minardo acometieron el manejo del nuevo negocio y aunque no tenían mayor experiencia, fueron aprendiendo a base de lecturas y asesoría de amigos. También se apoyaron en el estudio y análisis de iniciativas similares en Italia, donde se fabrican, hay que decirlo, helados de un altísimo nivel de calidad, entre los mejores del mundo.

Y es a partir de allí que Rosana, Piero y Liliana llevan ya 12 años ofreciendo delicias heladas, elaboradas artesanalmente y sin aditivos químicos.

Helados de Divinos Pecados
Tienen paletas, y la novedad, el taco helado / Foto: Jota Erre

Como en todo, han toreado los altibajos. Tras la llegada de la pandemia en 2020, debieron bajar la santamaría del local, ubicado en el Centro Plaza, en Los Palos Grandes. Al comienzo el desánimo no tardó en llegar, pero las ganas de salvar el negocio familiar pudieron mucho más. Después de unas pequeñas remodelaciones, ampliaron el concepto y volvieron a abrir sus puertas a comienzos de este diciembre.

Divinos y golosos

Divinos Pecados es uno de esos lugares en los que, cuando uno entra no quiere salir. La heladería es acogedora, colorida y con mucha luz. Todo está fríamente calculado (nunca mejor dicho) para que el cliente se sienta a gusto.

Su decoración emana buenas vibraciones y eso se aprecia en cada detalle. A esto se une la atractiva variedad de sabores de lo que ofrecen, que es muy diversa y rica. 

Helados de Divinos Pecados
Uno se llama orgasmo, a base de chocolate, kalua y ron / Foto: Jota Erre

En el mostrador de helados conseguirá 24 sabores. Hay opciones con leche, frutas, licor y sorbetes. Si hay algo de lo que pueden presumir los hermanos Minardo, es que cuentan con 580 formulaciones de helados. Sí, así como lo lee, 580.

Por supuesto, no los expenden todos juntos, sino en una selección que van cambiando cada dos o tres días. “Tras la pandemia decidimos que el cliente no tuviera tanta variedad, sino que viniera por los sabores específicos de la casa”, comenta Piero.

Estuvimos en el lugar, donde descubrimos que para esta Navidad, por ejemplo, hay sabores típicos de la época. Están los helados de panettone (sencillamente glorioso), torta negra, dulce de lechosa, cabello de ángel, ponche crema (de fabricación propia) y hasta de lentejas.

Divinos Pecados
También hay merengadas, banana split y tortas heladas / Foto: Jota Erre

Fuera de este menú, conseguirán también de tomate de árbol, mamón, cerveza (muy bueno), sangría y propuestas con golosinas como Flaquito, Cri-Cri y muchas más. También hay opciones de paletas y tortas heladas.

Una de las novedades es el helado de taco, con una capa dura de sirope de chocolate. La base, en forma de media luna hueca, está hecha con galleta de barquilla. Está formulada para ser disfrutada de manera que, cuando es comido, el helado no la rompa, la disuelva o se derrame. Recomendadísimo.  

Elaboración propia

Divinos Pecados
Los sabores de frutas son refrescantes / Foto: Jota Ere

Los ingredientes con los que trabajan en Divinos Pecados son de calidad. Todos naturales, sin aditivos y bajos de azúcar.  

Piero confiesa que el proceso de elaboración de sus helados artesanales tarda tres días. “Nosotros hacemos una pasteurización, luego una maduración y después la mantecación. Lo que más tarda es la maduración. Es la base que se usa para hacer los sabores. Tienes dos bases, una de leche y otra de licor”.

En el caso de las propuestas con sabores de frutas, es más delicado. Él y su equipo los catan a medida que los van produciendo. “Por ejemplo, tú tienes unas fresas, que a veces están ácidas o muy dulces. Entonces, hay que ir probando porque, como es natural, de ahí depende cómo vas a tratar el producto. No usamos nada para disfrazar los sabores, los hacemos así, en el momento”. 

Heladería Divinos Pecados
El local abre todos los días / Foto: Jota Erre

Pero hay más…

Los hermanos Minardo están conscientes de que hoy en día, para que las heladerías puedan sobrevivir, deben ofrecer, además de los helados, otro tipo de productos, que permitan un constante equilibrio en las ventas. En otra sala del establecimiento conseguirá mostradores con bombones de chocolate, dulces y galletas.

De estás últimas, están las de mamá. Así se llama una galleta, cuya receta italiana está inspirada en su progenitora, que se ha mantenido en su familia por más de un siglo. Aparte de ser sabrosa, no deja las manos ni aceitosas ni grasosas.

También Divinos Pecados cuenta con hamburguesas, waffles, pizzas y panes, todos elaborados con masa madre, lo que les da su toque particular. El café que ofrece es trujillano, pero ellos mismos se encargan de hacer el tostado. Tiene un leve toque ácido.

Heladería Divinos Pecados
Los panes y la bollería son elaborados con masa madre / Foto: Jota Erre

En estas fechas decembrinas están ofreciendo pan de jamón y cachitos con relleno navideño, trenza de frutas, torta negra y panettone de la casa. “Nosotros fabricamos todo, porque queremos garantizar al cliente un concepto de calidad de nuestros productos”, destaca Piero. 

Al final, todo está pensado para que la experiencia sea un buen pecado, y si lo es, se convierta en divino.

Coordenadas

Divinos Pecados abre todos los días, de 8 am a 7 pm. Cuenta con entrega a domicilio y servicio de retiro en el negocio. Lo bueno es que si va en su carro y no desea bajarse, se lo llevan hasta su vehículo en la entrada de Centro Plaza por la avenida Francisco de Miranda. @divinospecados_oficial (Instagram).

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