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Diferencia entre jamón serrano e ibérico

Disfrutar de unas rebanadas de jamón curado es realmente un gusto, y aunque son dos de los más famosos y tienen mucho en común no son un mismo producto; de hecho, hoy aclararemos la diferencia entre jamón serrano e ibérico.

Diferencia entre jamón serrano e ibérico.

Para comenzar, el jamón ibérico proviene de un animal llamado cerdo ibérico. Esta especie ha sido criada especialmente para aprovechar el medio del cual se alimenta. El cerdo ibérico tiene una gran capacidad para acumular grasa bajo la piel e infiltrarla bajo los músculos; lo cual se traduce en la característica veta blanca que poseen estos jamones. Aunque por lo general son cerdos de color negro (de allí que se le llame también “jamón de pata negra”), esto no siempre es así, por lo que hay que saber que un jamón ibérico de patas claras no es necesariamente falso.

Los cerdos ibéricos se crían en libertad, por lo que pueden moverse y desarrollar mejor sus músculos; además, su alimentación es, por lo general, superior. Dependiendo de la alimentación de los cerdos, el jamón ibérico se puede dividir en cuatro clases:

Jamón ibérico de bellota: Es el más fino, considerado una exquisitez. Proviene de cerdos alimentados con bellotas y pastos naturales.

Jamón ibérico de recebo: proviene de cerdos alimentados con bellotas, pero además pasto y piensos (alimento procesado para animales).

Jamón ibérico de cebo: Alimentado con pastos y pienso.

Jamón ibérico de cebo de campo: Alimentado de pastos y pienso al aire libre.

En cuanto al jamón serrano, es en realidad un tipo del llamado jamón blanco, que proceden de otras variedades de cerdo diferentes al ibérico. El jamón serrano, se distingue de otros jamones blancos pues es producido en el clima frío y seco de la sierra. Cuando no se trata de un jamón producido en la sierra pero sí curado, simplemente se le conoce como jamón curado.

Por tratarse de un producto más costoso y refinado, el jamón ibérico tiene un precio más alto y solo representa cerca de un 10% de la producción de jamones de España. El otro 90% se divide entre los otros tipos de jamón blanco. Aparte de estas diferencias, el proceso de fabricación es similar: salado, asentamiento (usualmente entre 40 y 60 días), curación y maduración.

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