Se toma como una Coca-Cola y se termina como un café

En 2006, Coca-Cola sorprendió con su versión Black, la cual tenía esencia de café, pero no logró calar mucho en el gusto de los consumidores, tanto, que dos años después salió del mercado.

Las ganas de la marca con esta propuesta seguían adelante y no fue sino hasta 2018, cuando lanzó oficialmente Coca-Cola Plus Coffee, en Japón, cuya lata de refresco con café incorporado gustó. Luego, comenzó a extenderse por otros países asiáticos, Australia y algunos europeos y latinoamericanos. Eso sí, la receta se iba adaptando a satisfacer los gustos locales, sin azúcar ni calorías.

Ahora, tres años después, la corporación multinacional estadounidense lanza en ese país este producto, que sigue siendo su nueva apuesta, pero a diferencia de los otros mercados, no hay una opción, sino tres sabores, con cinco variedades.

El famoso café en la lata de Coca-Cola de 12 onzas viene con caramelo, vainilladark blend. Las dos últimas tienen una versión Zero, es decir, sin azúcar.

Todas contienen 69 miligramos de cafeína, que se traduce al doble de este alcaloide que la lata de su refresco tradicional, pero la mitad de una taza de café (95 mg). Los granos utilizados para su preparación son procedentes de Brasil.

Para Brandon Strickland, director de la marca, “la gente se debate entre si tomarse un café o un refresco en la tarde. Ahora no necesitas salir de Coca-Cola para conseguir tu dosis de café. Esta es una verdadera innovación híbrida que proporciona la solución perfecta para ese estímulo de media tarde que todos deseamos”, manifestó a través de un comunicado.

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