Newsletter

Síguenos

Albert Adrià solo tiene una obsesión en Enigma: el sabor

Creador de proyectos culinarios exitosos, el chef Albert Adrià aprovechó la edición 2022 de San Sebastián Gastronomika para abordar lo nuevo de uno de sus restaurantes: Enigma.

Ubicado en Barcelona, es un concepto atrevido, que busca sorprender al comensal. El local, ahora en su nueva versión, luego de cerrar en tiempos de pandemia y reabrir hace tres meses, espera ser un punto de interés gastronómico en la ciudad condal.

Durante su ponencia “El nuevo camino de Enigma“, el chef catalán explicó que la propuesta dio un giro “hace mes y medio”. Por lo que aprovechó la vitrina del evento vasco para hablar de los cambios.

Bajo el nombre de Enigma Concept, regresó a la actividad el pasado junio, aunque más recientemente inició una nueva etapa, por lo que cree que el proyecto revivió hace poco realmente.

La segunda juventud de Albert Adrià

Enigma - Albert Adrià
Los platos de Enigma fueron presentados en San Sebastián Gastronomika / Foto: @SSGastronomika

Esta aventura ha hecho que el chef se sienta entusiasmado por enamorar a los comensales. “Cocino once horas al día. Estoy viviendo una segunda juventud”, comentó en San Sebastián Gastronómika.

En esta etapa tiene clara cual es su obsesión: el sabor. “Nos estamos basando en el producto y la temporalidad. Parece un concepto manido, pero pocos lo practican de verdad. Es difícil y costoso”, explicó. La idea es ofrecer platos que destaquen el gusto de pocos productos y con la técnica justa. Una cocina que se define como sencilla pero que esconde gran complejidad.

Enigma - Albert Adrià
El exitoso cocinero espera que su concepto, que resalta el sabor de los productos, tenga gran éxito / Foto: @SSGastronomika

“Solo llevo 45 días (llevando a cabo el concepto). El año que viene os diré mejor cómo es”, dijo entre bromas el menor de los hermanos Adrià. “Sabéis cuál es mi currículum, así que aplico la técnica que creo conveniente pero siempre priorizando el producto y el sabor“, agregó el catalán, quien estuvo acompañado de Albert Manso, su jefe de cocina.

“He prescindido de las estaciones –¡No sabéis cuán de complicada es mover a grupos diversos!- y voy directo al plato, con un equipo de sala grande (45 profesionales para 50 comensales) y sin menú degustación. Quiero que el cliente repita, darle libertad, que venga a gastarse dinero porque va descubriendo platos que no tienen referencia, que justifican el viaje, que quizá crean discrepancia también, que es igualmente importante”.

Algunas de las preparaciones que presentó fueron el sashimi de melón, que se impregna con dashi y se sirve frío con wasabi y soya. También el calamar en láminas acompañado con gotas de jamón ibérico y tres gramos de caviar. Resalta a su vez el plato de pasta de albahaca con caldo de agua de tomate y ponzu.

También le puede interesar: Albert Adrià y sus preparaciones ilustres

Con información de SanSebastiánGastronomika

#CocinaYVino

Buena comida, buen vino
y buena compañía

Síguenos en Instagram