Worldcanic, un congreso sin precedentes que liga gastronomía con volcanes

Worldcanic

¿Es posible que en un mismo congreso se hable de vulcanología y de gastronomía? En Worldcanic hemos descubierto que el suelo volcánico tiene unas características muy especiales, entre ellas un grado muy alto de fertilidad. Ergo, los cultivos de distintas especies se multiplican, y los animales que comen de ellos (incluidos los humanos) se benefician.

En los primeros de días de diciembre se celebró en Lanzarote (cómo no, una isla volcánica, como las del resto del archipiélago) la primera edición de Worldcanic.

El congreso, organizado por la división de Gastronomía de Vocento y el Cabildo de Lanzarote, mostró la singularidad de la cocina volcánica. Además, dio voz a expertos en vulcanología, una ciencia muy en boga hoy día dada la erupción actual del volcán Cumbre Vieja en la vecina isla de La Palma.

Entre todos los cocineros participantes -lanzaroteños y procedentes de zonas volcánicas de distintas partes del mundo- destacaron la fertilidad de las tierras. Un hecho conocido por el ser humano desde tiempos inmemoriales. De hecho, son muchos los pueblos, a lo largo de la historia, que se han establecido a los pies de un volcán.

La ciencia habla en Worldcanic

En Worldcanic, los expertos han pedido poder investigar de manera sostenida en el tiempo y con los medios adecuados. Joan Martí, director de Geociencias Barcelona del CSIC se lamentaba sobre la gran inversión en explorar el espacio y la poca en investigar lo que tenemos bajo nuestros pies. «Sin volcanes no habría atmósfera ni habría vida. Cerca de los volcanes siempre se asientan poblaciones. Será por algo», afirmó en su ponencia. Con mayores inversiones como las que pedía Joan Martí el ser humano estaría mucho más preparado para afrontar erupciones.

«Los volcanes siempre avisan antes de entrar en erupción. Puede ser con tres días o con tres años vista pero siempre avisan, por lo que es importante estar atento para avanzarnos y que el impacto no sea importante», concluyó.

Joan Martí de Geociencias Barcelona del CSIC

Por su parte, la vulcanóloga francesa Anne Fornier, fundadora de Volcano Active Foundation, también insistió en la investigación. «Hay muchos tipos de volcanes y, para poder anticiparnos y mitigar sus daños futuros, debemos conocerlos todos». Fornier explicó que en el mundo existen más de mil quinientos volcanes terrestres activos, de los que solo un 40% tienen un sistema de seguimiento. Y añadió: «Hay que estar preparados ante futuros fenómenos volcánicos. La última gran erupción que hemos tenido a nivel mundial fue en 1815. Así que hace más de 200 años que no hemos vivido una erupción de impacto global y nos hemos olvidado, y eso es peligroso porque puede volver a pasar. Lo sabemos por el sistema de ocurrencia».

Anne Fornier de Volcano Active Foundation

En todo caso, Llorenç Planagumà, geólogo y compañero de Fornier en Volcano Active Foundation, apostilló que «si bien es cierto que los volcanes son un peligro para la sociedad, también lo es que sus consecuencias pueden convertirse en un beneficio social y económico».

¿Qué aportan los volcanes a la gastronomía?

De entrada, suelos fértiles en grado sumo.  Viviana Varese, chef en W Viladorota en Sicilia, isla volcánica comentó que en su lugar de origen hay almendros, limoneros, naranjas, olivos, vides…, y que las tres cuartas partes de los productos agroalimentarios de la isla crecen cerca del Etna, ya que allí la tierra es más fértil.

En la zona de cultivo vinícola en Lanzarote, situada en tierras volcánicas, se cocina sobre fuentes termales. Las aguas termales fluyen por los paisajes moldeados por los volcanes. Y el cocinero Liko Hoe, chef de Waiahole Poi (Kaneohe, Hawaii) explicó que en Hawaii se cocinan bajo tierra algunos alimentos tradicionales mediante la recreación de un volcán.

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Liko Hoe de Waiahole Poi (Kaneohe, Hawaii)

Y, en el restaurante El Diablo, en las Montañas de Fuego, se cocina directamente bajo tierra. Esto se consigue gracias a las bolsas de magma volcánico que en ella concentran tras la erupción del Timanfaya en 1730.

Y volviendo a la fertilidad de los suelos, Fina Puigdevall y su hija Marina Puigvert, ambas cocineras de Les Cols en la comarca catalana de La Garrotxa, afirmaron en su ponencia en Worldcanic: «El suelo volcánico pesa tan poco que permite que el agua fluya mejor y da como resultado unos productos excelentes, sutiles, dulces». La comarca de la Garrotxa es una de las áreas volcánicas de la Península, junto a Campo de Calatrava y la zona del sudeste.

El geólogo Llorenç Planagumà, en otra intervención, corroboró la opinión de las cocineras, afirmando que las ovejas y vacas cercanas a tierras volcánicas, prefieren pastar en ellas porque «la hierba es más dulce».

La Palma también tuvo protagonismo

En la última jornada de Worldcanic se constituyó una mesa redonda donde pudimos saber algunos detalles de la erupción del Cumbre Vieja. Aunque cuando vemos imágenes en la televisión parece que La Palma entera esté en erupción, lo cierto es que el volcán Cumbre Vieja ha afectado al diez por ciento de la isla.

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Mesa redonda sobre La Palma

«Ahora toca aguantar, pero el volcán traerá riqueza a medio plazo», sentenciaron los empresarios palmeros Andrés Fernando Fernández y José Alberto Díaz presentes en la mesa redonda.

«Si aguantamos y aprendemos de las experiencias de otros territorios volcánicos, el futuro traerá riqueza y oportunidades», añadieron.

Fuera del entorno afectado, el resto de la isla hace una vida casi normal. Según los empresarios, «hay muchos municipios en los que casi ni te enteras de que hay un volcán.

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