Profesionales del vino francés piden vacunación prioritaria

Profesionales del vino

En Francia, los profesionales del vino: enólogos y sommeliers, han hecho un llamado urgente al gobierno del presidente Emmanuel Macron. Piden ser incluidos en el proceso de vacunación prioritaria contra la covid-19, ante una nueva oleada de contagios por la pandemia.

A través del sindicato de enólogos, alzaron su voz de reclamo, ya que el sector se ha visto particularmente afectado, sobre todo, con aquellos que han perdido el olfato y gusto. Ambos sentidos fundamentales en esa profesión.

Luego de que Macron prometiera hace unos días acelerar aún más la vacunación en los profesores, a partir de abril, las reacciones de los profesionales del vino no se hicieron esperar.

Didier Fages, presidente de la Unión de Enólogos de Francia manifestó en un comunicado: «Las profesiones de la salud, la educación y toda la famosa ‘primera línea’, merecen una vacunación prioritaria. Sin embargo, pensamos que los profesiones de la degustación, sobre todo los enólogos y sumilleres, se ven particularmente afectados en su actividad profesional, por la anosmia (pérdida del olfato) y la ageusia (pérdida del gusto)».

Amputación de los sentidos

Sentido del Olfato en una cata de vino

Esta organización realizó un estudio entre mayo y julio de 2020. Fueron entrevistados 2.625 profesionales del vino, en su mayoría franceses. También hubo italianos, chilenos y de otras nacionalidades. Todos se infectaron con el virus.

De ellos, dos tercios perdieron el olfato y 56% el gusto, viéndose afectados en su trabajo. 61% de los contagiados tuvo una recuperación completa, aunque el 32% dijo que sus sentidos solo regresaron parcialmente. Mientras que el otro 7% precisó, en aquel entonces, que no se habían recuperado en absoluto

Precisamente, estas cifras, publicadas por AFP, las suministró la directora de la Unión de Enólogos Franceses, Sophie Pallas, una de las perjudicadas por el coronavirus. «Es muy difícil admitir que hemos perdido estos sentidos. Cuando nos los roban, nuestra experiencia de placer y deseo es amputada. Me afectó mucho como individuo porque el vino es mi pasión central de vida», declaró.

Por su parte, el presidente de la Unión de Sommeliers de Francia y mejor sumiller del mundo de 1992, Philippe Faure-Brac, precisó: «El vino no me sabía a nada. No había olor. Tenía sensaciones en la boca, pero eran limitadas y se centraban en los sabores básicos y no en las sutilezas. Fue muy perturbador».

También le puede interesar: Chile-Argentina, con la ruta del vino más larga del mundo