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Manolos Bakes y sus eternos manolitos

No habían pasado 10 minutos cuando una centena de croissants de talla pequeña habían desaparecido del mostrador. El equipo de Cocina y Vino alcanzó a pedir los originales y algunos de chocolates. Aunque en el lugar no habrían ni 10 personas, la realidad era evidente: todos llegan a Manolo Bakes para probar los famosos manolitos.

Desde su origen en 1989, los minicroissants, salados y dulces, se han convertido en un postre, desayuno o merienda sin falta en los corazones de los españoles. Su creador, Manolo Manzano, se dice que come entre 10 y 12 diarios. Por 0,65 euros, es fácil llevarse hasta para repartir.

Todavía cuatro de las antiguas sedes se conocen con el nombre original de Manolo Pastelerías. Las nuevas pasan a llamarse Manolo Bakes con miras a expandir el negocio hacia el extranjero.

Croissants recién hechos

Frescos y suaves son los croissants, que van perfectos con un café o té, tomados a media tarde en el Manolo Bakes de Conde de Peñalver, en Madrid. Un lugar más bien moderno y elegante, muy alejado de las panaderías tradicionales. Lo que sigue siendo original es la cocina, que lleva la impronta del primer negocio familiar abierto en Colmenar Viejo, a una hora y media de la capital.

El clásico se lleva todos los puntos para repetir. Este pan de inspiración francesa está hecho con masa de hojaldre, lentamente fermentada y elaborada a base de mantequilla de primera calidad. Pero aparte de este y el de chocolate, también tienen variaciones con chocolate blanco, negro y con leche, que brillaban por su ausencia.

La repostería artesanal que se puede encontrar en el lugar incluye manolitos salados que se comen tipo bocadillos, entre estos: salmón y eneldo; pollo y aguacate; queso, rúcula y nueces; pimientos caramelizados; pimientos con bacalao; pechuga de pavo y queso; y el Gran Reserva, estrella de la casa, que incluye jamón ibérico y tomate.

También tienen bollería variada siempre fresca –recomendamos el hojaldre de manzana–, tortas distintas, así como desayunos variados y helados de la casa.

Manolos Bakes

El tema desestimable es la atención. Aunque su equipo ofrece un buen trato, tienen desconocimiento sobre el lugar y la elaboración de sus dulces, y no permiten que se fotografíe el sitio, a pesar de que muchos llegan a conocer un postre que poco a poco se está convirtiendo en un imperdible de Madrid.

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@Patifini

#CocinaYVino

Buena comida, buen vino
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