Johnnie Walker Princes Street, el paraíso del whisky

Johnnie Walker Princes Street

El 6 de septiembre, en pleno corazón del West End de Edimburgo, el whisky escocés Johnnie Walker abrió las puertas de su orgullosa atracción: Princes Street, un lugar impresionante desde todo punto de vista, para que los amantes de este destilado vivan una aventura de comienzo a fin.

Y no es para menos. Esta experiencia lleva a los visitantes a un viaje inmerso a través de su historia de 200 años. Ya de inicio, la imponente y emblemática edificación, situada en una de las calles más famosas de la capital escocesa, es realmente impresionante.

Johnnie Walker Princes Street
La experiencia lleva a los visitantes a un viaje por 200 años de la marca / Foto vía: Diageo

La estructura, que fue una tienda por departamentos tradicional durante un siglo, con casi 6.500 metros cuadrados, cuenta con ocho pisos. Usted puede embarcarse en un recorrido personalizado, por el Journey of Flavor. Este tour pago, guiado y sensorial, es de 90 minutos. Podrá disfrutar de tres whiskies adaptados a su preferencia: es decir, personalizados. Incluso, hay opciones de tragos sin licor.

En ese sentido y entre las cosas que hacen interesante a Johnnie Walker Princes Street es que cuenta con más de 800 combinaciones de sabores, disponibles en innovadores sistemas dispensadores. ¡Una locura total! Probarlos todos sería un reto.

Dos propuestas de bares

Johnnie Walker Princes Street
La barra Explorers ‘Bothy ofrece más de 150 variedades del destilado / Foto vía Diageo

Como si fuera poco, la experiencia está coronada por dos espectaculares bares en la azotea y una terraza con magníficas vistas de la capital de Escocia. Uno es el Explorers ‘Bothy, que cuenta con una amplia variedad de whiskies. Son más de 150 tipos.

El otro es de cocteles y se llama 1820, año en el que se elaboró por primera vez el whisky por John “Johnnie” Walker, en la localidad de Kilmarnock. Ofrece bebidas que se combinan con un menú gastronómico que representa al país. Desde este lugar, asimismo, se ve el Castillo de Edimburgo.

También  la edificación incluye jardineras que proporcionan hierbas para aderezar e infusionar muchas de las bebidas. Para disfrutar de ambos bares, los visitantes no deben reservar un boleto como sí ocurre con el tour.

Johnnie Walker Princes Street
La edificación cuenta con una gran tienda, con productos exclusivos / Foto vía: Diageo

Johnnie Walker Princes Street cuenta con un amplio espacio comercial, con una selección inigualable de productos exclusivos de la marca. Incluso hay algunos que son embotellados en edición limitada, y el visitante puede formar parte y personalizar la botella. Para conocer más detalles hacer clic aquí.

Ampliando el target y el consumo

Pero todo ha sido fríamente calculado para que la experiencia sea placentera. Por un lado, en estos tiempos de pandemia y para cuidar a los visitantes y trabajadores, hay capacidad reducida a lo largo de la experiencia. Hay rutinas adicionales de limpieza e higiene, distanciamiento físico y estaciones de desinfección de manos, aparte del uso de mascarillas en algunos puntos.

El lugar tardó en ser construido cuatro años y medio, con una inversión de 185 millones de libras esterlinas. Cuenta con más de 150 empleados. Aparte, entre todos ellos hablan 23 idiomas. Sí, así como lo lee, 23 idiomas, que le dan vida a la historia de dos siglos de Johnnie Walker.

Johnnie Walker Princes Street
Los clientes pueden personalizar y embotellar sus whiskies / Foto vía: Diageo

“Hemos construido un equipo increíblemente talentoso y diverso. Johnnie Walker Princes Street ofrece algo diferente a cualquier otra experiencia de visitantes en Escocia. Es un lugar para todos, ya sean amantes del whisky escocés o que lo saborean por primera vez”, precisa Barbara Smith, directora general de Diageo.

La marca de whisky cuyo logo está representado por un hombre caminando, un dandy londinense, se está renovando. Con esta apuesta deja claro que está buscando captar a un público más joven, ese que no acostumbra a tomar este destilado. Incluso, amplía su manera de consumirlo, más allá de hacerlo puro o en las rocas, con distintas variedades de cocteles.

Vale acotar, Johnnie Walker sigue siendo el whisky más vendido del mundo. Según datos de la Asociación de Whisky Escocés y reflejados por la revista británica The Spirits Business, logró vender durante 2020 más de 14 millones de botellas.

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