Intensas heladas dañan la producción de los viñedos en Francia

Agudas heladas primaverales están dañando la producción en algunas de las regiones vitivinícolas más importantes de Francia, incluyendo Champaña, Burdeos y Borgoña. Una amenaza sin parangón para las ganancias de los vitivinicultores.

Desde los viñedos informan que las temperaturas descendieron bruscamente en las tres regiones la semana pasada, llegando, en algunos casos, hasta siete grados bajo cero. La ola de frío dañó brotes que estaban ya casi maduros gracias al clima cálido de los meses anteriores. Ahora se teme que una nueva helada pueda causar más daños.

Para salvar la cosecha, lo vitivinicultores se han visto en la necesidad de acudir a métodos como antorchas, radiadores, regaderas y hasta corrientes de aire impulsadas desde helicópteros.

“Todas las áreas de Champaña están golpeadas por temperaturas inestables”, expresa Thibaut Le Mailloux, del grupo industrial de Comisión Champaña (CIVC). “Es demasiado pronto para hacer estimaciones, pero el impacto de la helada es peor que el año pasado“.

Más que en 2016

 

Reuters

La producción total de vino en Francia cayó 10 por ciento el último año debido a las condiciones climáticas adversas. Champaña fue la región más golpeada, con una cosecha inferior a 20 por ciento, como consecuencia de las heladas primaverales a lo que se sumaron problemas extra como el moho.

CIVC ha revelado que entre 20 y 25 por ciento de los brotes de uva habían quedado destruidos en Champaña hasta el martes pasado, contra 14 por ciento en 2016. Incluso, ese estimado no ha tomado en cuenta el daño potencial de los últimos días.

Le Mailloux señala que, sin embargo, los productores pueden usar reservas de otras cosechas si es necesario. A diferencia de otros vinos, el champagne es usualmente hecho con caldos de varias añadas.

También en Burdeos, señalan los granjeros, las heladas afectaron miles de hectáreas, con algunos viñedos dañados entre 50 y 100 por ciento.

Reuters

Asimismo, los viñedos de Cognac y de Bugey, una región cerca de Lyon, han sufrido un impacto severo, con plantaciones totalmente destruidas en la última.

“La maduración de las uvas llevaba tres semanas de adelanto, los racimos ya estaban bien desarrollados. La helada destruyó todo, los brotes están muertos“, dice Julien Hubail, experto de la unión de vinos de Bugey.

“Los viticultores no recuerdan que antes hubiese pasado algo semejante, nadie había experimentado una helada tan devastadora”, comentaba Hubail.

  • Con información de Reuters