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Catira y pabellón, las dos arepas que Kamala Harris compró en Doggi’s

Giovanni Esteves es un venezolano que lleva 22 años viviendo en Estados Unidos. Él, junto a su hermano Carlos y su madre Yoleida Galiano, decidieron echar raíces en la Florida. Como todo comienzo, no fue fácil. Trabajaron duro, hasta que en 2010 compraron un carrito de perros calientes. Allí también ofrecían, como bebida, el típico papelón con limón.

Pero su foco iba más allá. Se planteaban tener un local donde pudieran mostrar parte de la cocina venezolana, con rica sazón y recetas caseras, pero sobre todo inspiradas en la familia. Fue así como al año siguiente, en la 1246 de Coral Way, en Miami, abrieron Doggi’s Arepa Bar

Como producto de su inquebrantable constancia, actualmente cuentan con cuatro restaurantes y un foodtruck, con más de 120 empleados. Esto es lo que se llama ver cumplido el tan mentando “sueño americano”. 

Con este carrito fue que Esteves comenzó a vender perros calientes en 2010 / Foto: Giovanni Esteves

Y es que Doggi’s es el típico small business (pequeño negocio) que forma parte de lo que representa Estados Unidos, y que mueve su economía. Quizás por esa razón llamó la atención de la vicepresidenta Kamala Harris, quien el viernes 21 de abril visitó el lugar.

Harris pagó la cuenta

La segunda autoridad al mando del país más poderoso del mundo, durante una visita a Miami estuvo 10 minutos en la arepera venezolana. Fue toda una sorpresa para los comensales que allí estaban. Compartió con el personal, entró a la cocina, y aunque no comió en el restaurante, pidió para llevar. Las imágenes rápidamente se viralizaron.

Quizás muchos se preguntaron: ¿qué llevaba Kamala Harris en la bolsa de papel? Pues bien, compró dos arepas: una catira, rellena con queso gouda rallado y pollo mechado. La otra, una de pabellón, rellena con caraotas negras, carne mechada, plátano frito y queso blanco rallado.

Así lo precisó Giovanni Esteves, de 37 años, al ser contactado por Cocina y Vino. “Ella no lo aceptó como una cortesía, sino que decidió pagar. Fueron 40 dólares, incluyendo la propina que dejó”.   

Arepas Doggi’s Arepa Bar
Estas fueron las arepas que compró para llevar Harris / Fotos: Doggi’s-Montaje Cocina y Vino

De hecho, horas más tarde, la vicepresidenta de Estados Unidos escribió: “Pasé por Doggi’s Arepa Bar, en Miami, para probar sus famosas arepas. Los pequeños negocios como este son la columna vertebral de nuestra nación”.

Esteves se emociona al comentarnos esos minutos con Harris. “Fue un momento emotivo que estuviese esa mujer tan importante en mi negocio. Nos dijo que había leído y sabía sobre nosotros, que entendía quiénes éramos y de dónde veníamos. Fue muy mágico, pues imagínate, estamos hablando de la vicepresidenta de Estados Unidos, y que haya llegado a una arepera venezolana”.

Ocurrió tras bastidores

El viernes 21 de abril Kamala Harris estuvo en Miami por pocas horas. Su viaje básicamente estaba relacionado con el propósito del gobierno de Joe Biden de hacer frente a la crisis climática que afecta al mundo. Y aunque parte de su agenda era conocida, su ida a Doggi’s Arepa Bar se mantuvo en estricta confidencialidad.  

Durante nuestra conversación, le consultamos al joven venezolano cómo se dio este encuentro. Un día antes (el jueves 20), recibió una llamada de un hombre que se identificó como uno de los asesores de Harris, a lo que él no le dio mucha credibilidad.

Doggi’s Arepa Bar
La funcionaria compartió con los trabajadores de la arepera. El joven de gorra es su dueño, Giovanni Esteves / Foto: AFP

“Estaba muy incrédulo, porque aquí siempre hay llamadas como de spam, como queriéndote vender cosas o tratar de estafarte. Me dijo que había preparado un speech para un mitin que ella tenía en Miami. Y uno de los small businesses de los que iba a hablar era de Doggi’s”, comentó. 

Las dudas no se hicieron esperar en Esteves. Y más cuando no recibió por e-mail la información que le iban a mandar para que la validara. Esa noche del jueves recibió uno, donde la persona que lo contactó le preguntaba si estaría al día siguiente, a las 6 pm, en su restaurante de Coral Way

“Yo no le respondí, pues estaba dudoso todavía. Tanto así, que me pareció muy raro porque la firma del e-mail no era nada formal. Sólo decía su nombre y oficina de la vicepresidenta. Nada más”.

No era broma

Llegado el viernes 21, Giovanni Esteves se encontraba en sus labores cotidianas. Estaba trabajando en una de las fábricas, pues él no suele estar en sus restaurantes físicamente. Su incredulidad llegó hasta ese momento. 

Kamala Harris
La funcionaria estuvo en el local de Coral Way 10 minutos / Foto: AFP

Resulta que recibió una llamada de uno de los trabajadores del restaurante, que le informa: “Hay 20 agentes del Servicio Secreto revisando todo. El local está cerrado, solamente están los clientes que permanecen adentro, porque la vicepresidenta Harris viene a Doggi’s”.

Momento seguido recibe otra llamada. Se trataba del mismo asesor que lo contactó para precisar si llegaría. El joven salió prácticamente corriendo y llegó a tiempo. La calle había sido cerrada.

“Al llegar había periodistas, mucha seguridad, y después de 10 minutos, cerca de las 6:10 pm, llegó la vicepresidenta Kamala Harris. Fue una grandísima sorpresa para todos su visita, que es una manera de reconocer el trabajo que con mucho sacrificio hemos construido”, resaltó.

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