sancocho

Algunos dicen que el sancocho llegó a Canarias desde el andaluz morisco; otros aseguran que viajó directamente desde África hasta el Nuevo Mundo. Un tercer grupo señala que consiste en una reformulación de la receta del cocido madrileño, la cual tuvo que ajustarse durante la época del descubrimiento a los ingredientes existentes en América.

Ya sea una u otra cosa, lo que sí es seguro es que este hervido a base de carnes y verduras echó raíces en los países latinoamericanos. De esto hace mucho tiempo atrás, gracias a la influencia culinaria de los colonizadores mezclada con las tradiciones indígenas de la zona.

El sancocho en Venezuela

En Venezuela, el sancocho se consume en casi todo el territorio; por lo cual, con los años, ha pasado a formar parte de la gastronomía nacional. Aunque lo normal es servirlo como entrada, no es raro ver que se disfrute como plato principal, acompañado solamente por casabe o arepas.

Las verduras que se emplean suelen ser las que más proliferan en el país, como el ñame, ocumo, papa, yuca, apio criollo, maíz y auyama. Sin embargo, la preparación del sancocho venezolano varía según la región. Por ejemplo, en los Llanos se acostumbra hacerlo con carne de res y se le agrega arroz, recibiendo entonces el nombre de “asopao”.

En el centro y occidente del país es común preparar el sancocho tanto con res como con pollo. Pero, además, hay una variante hecha con la cola de la res, a la cual se le llama “sopa de rabo”. En oriente y en las zonas costeras se emplean pescados y mariscos que abundan en la región; por lo cual se suele rociar el sancocho con jugo de limón antes de consumir. En Lara y Falcón se suele cocinar con carne de ganado caprino, y se le llama al plato “mondongo de chivo”.

En los andes venezolanos y en parte del occidente es común agregarle plátano a la preparación, lo que hace que el caldo se torne más oscuro. Cuando emplea dos tipos de carne recibe el nombre de “sancocho cruzado”, y si son tres será entonces un “sancocho trifásico”.

La valoración que le dan los venezolanos no es puramente culinaria. Para muchos, el sancocho puede levantar los ánimos, reconfortar las penas, aplacar la resaca y aliviar a los enfermos. Además, se suele vincular con celebraciones o reuniones familiares.

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