La masa de hojaldre, es una masa a la que muchos le tienen un poco de temor y no es que sea difícil, si no que es muy laboriosa y delicada. Es crujiente y su textura es uno de sus grandes atractivos. El origen del hojaldre se encuentra en la repostería medieval en las zonas bajo influencia árabe, aunque su origen es probablemente anterior, pudiendo encontrarse referencias clásicas a pastas de repostería hojaldradas en Grecia y Roma.

Para conseguir la textura hojaldrada, se hacen una serie de dobleces en la masa que van multiplicando las capas del hojaldre. La versatilidad y suavidad de esta masa permite la preparación de múltiples platos, tanto dulces como salados. Si bien la tarea resulta un poco laboriosa, tendrá como resultado una base que puede congelarse y usarse cuando se desee. Para facilitar la ejecución de la masa de hojaldre ten en cuenta estos pasos:

masa de hojaldreTips para un hojaldre perfecto

  • Se necesita un sitio fresco donde elaborar la masa, ya que ésta debe estar siempre fría.
  • No manipularla de más como cualquier masa, ya que se puede poner dura y poco elástica, dañándose por completo.
  • Utilizar siempre ingredientes de calidad, como la mantequilla y la harina.
  • La manteca o margarina debe estar a temperatura ambiente o con consistencia cremosa, para facilitar el proceso de manipulación.
  • El hojaldre se hornea a temperatura moderadamente fuerte de 200 a 225 ºC. Mientras que los hojaldres con menos vueltas se cocinan a temperatura más fuerte, los de mayor número de dobleces se cocinarán a una temperatura menor.
  • Es importante meter la masa bien fría en el horno muy caliente para que de esta forma, la masa suba y la mantequilla se derrita para que quede una masa suave y esponjosa.
  • Una vez preparada, dejarla reposar durante una hora como mínimo en la nevera antes de utilizarla. Para que no se seque, taparla con film transparente.

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