bistec

Al momento de cocinar un bistec basta contar con una pieza de carne, una sartén o plancha, un poco de aceite y una pizca de sal para obtener un plato principal sencillo y exquisito. Aunque parezca una tarea sencilla de hacer en la cocina, en muchos casos este suele quedar con una dura corteza y a la vez duro en su interior, cuando en realidad se busca que esté tierno y a la vez jugoso.

Para que la carne quede cocida, jugosa por dentro y dorada por fuera, se debe cocinar con la plancha muy caliente, y no se debe voltear hasta que se vea la sangre por la parte superior. Pero además se deben tener en cuenta estos consejos para los amantes de un filete jugoso.

Este es el secreto de un bistec tierno y la vez jugoso:

  • El grosor de la carne es importante. Al momento de cocinar un bistec es más difícil de cocinar bien: perfectamente cocido por fuera, casi siempre significa que está sobrecocido por dentro. En cambio cuando es más grueso facilita una cocción perfecta por fuera y un centro rosado y jugoso por dentro.
  • Al momento de cocinar la carne, ésta debe estar descongelada desde varias horas antes. Después se debe enjugar con papel de cocina, para recoger los residuos del líquido que haya perdido con la descongelación. Nunca se debe tirar la carne congelada en la sartén, la plancha o la parrilla.
  • Antes de poner la carne en la sartén es importante agregar un poco de aceite de oliva para darle un color dorado a la carne. Después se cocina a fuego muy bajo, dándole vuelta cada 30 segundos aproximadamente para que se haga de manera uniforme.
  • Pinchar el bistec mientas se cocina hace que este comience a soltar sus jugos, lo recomendable es utilizar una pinza al momento de voltearlo.
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