Barriga cervecera

La mejor amiga de muchos momentos. Ya sea en una reunión familiar, una fiesta, un día en la playa o en el estadio, la cerveza estará ahí para acompañarnos. Disfrutar de varios vasos de esta bebida es la pasión de muchos, pero algunos le tienen terror a una famosa creencia popular: la barriga cervecera. Ese notable abultamiento abdominal que se le atribuye al procesado de cebada esconde muchas verdades. ¿Qué genera realmente la barriga de cervecero?

¡Eso es por tomar tanta cerveza!… O quizás no

Existen diversas teorías que buscan explicar a qué se debe con exactitud la gordura abdominal a raíz del consumo de esta bebida. Según algunos estudios científicos, no existe razón específica por la cual la cerveza produzca esto. Algunos consideran que la causa principal es el alcohol.

Si se ingiere alcohol en grandes cantidades, el hígado tiene que trabajar arduamente. Este órgano interviene en parte de la función digestiva, almacena sustancias, nutrientes y elimina toxinas. Cuando se consumen bebidas alcohólicas, el hígado dedica gran parte de su trabajo a quemar el alcohol, y deja de lado otros elementos, como las grasas.

Otro punto a considerar es que un vaso grande de cerveza contiene, aproximadamente, 150 calorías; por lo que expertos aseguran que es el consumo en exceso, sumado a malos hábitos alimenticios, y no la ingesta en sí, lo que genera el abultamiento del abdomen.

No, no necesariamente debe ir todo al abdomen

Popularmente, existe la creencia de que las grasas se almacenan en alguna parte específica del cuerpo, lo cual es falso. El lugar al que se dirigirán es totalmente variable y depende del individuo y su genética.

Los culpables de la gordura en alguna zona específica del cuerpo son los adipocitos. Estas son células encargadas de formar el tejido graso y están distribuidas por todo el cuerpo. Las secciones del organismo que contengan más receptores en estas células son las más sensibles a engordar.

Pese a que es variable, es más común que los hombres almacenen mayor cantidad de receptores grasos en la zona abdominal, mientras que en las mujeres esta acumulación es más frecuente en las caderas.

La edad, amiga de la barriga cervecera

Según estudios, al pasar los 35 años el metabolismo comienza a hacerse más lento, lo que dificulta al organismo quemar calorías de manera natural. Por esta razón es más normal que se desarrolle ese  incómodo incremento de tejido adiposo al llegar a cierta edad. Sin embargo, esto no significa que en jóvenes no ocurra.

¿Cómo evitarla?

Barriga cervecera

El nutricionista  británico Steve Miller resume en breves palabras lo que es esta problemática: “Mi barriga será más grande si como demasiado, bebo demasiado y no me muevo lo suficiente”. El mejor consejo para evitar la “barriga de cervecero” es muy simple. Evitar el abuso en cuanto al consumo de la bebida, sumado a una buena alimentación y una constante actividad física.

En conclusión, la cerveza como elemento único no genera que la barriga crezca y, con ello, nuestro dolor de cabeza, sino que se combina con otros factores que causan este fenómeno corporal.

También le puede interesar: La cerveza alivia el dolor mejor que un analgésico común

Con información de BBC y MuyInteresante

Comments

comments