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El médico naturópata Peter D´Adamo; tras muchos años de estudio del cuerpo humano y sus reacciones frente a determinados alimentos, concluyó que hay una estrecha relación entre nuestro grupo sanguíneo y una dieta saludable.

Su padre, James D´Adamo, también naturópata observaba con interés cómo las mismas dietas vegetarianas funcionaban muy bien para algunos pacientes y en otros la condición empeoraba. Su investigación lo llevó a nuestro mayor proveedor de nutrientes, la sangre. D´Adamo tomó notas para luego compararlas, y descubrió; por ejemplo, que las personas de Tipo Sanguíneo A responden muy bien a las dietas ricas en proteínas vegetales, pero que responden muy mal a las dietas ricas en proteínas cárnicas.

Sus análisis fueron recogidos en el libro publicado en el año 1980

El Alimento de un Hombre (One Man´s Food). Pero fue su hijo Peter D´Adamo quien estableció la conexión entre nuestra alimentación y el grupo sanguíneo al que pertenecíamos. Advirtió que dos de las principales afecciones del estómago se daban más en determinados grupos sanguíneos que en otros. La úlcera séptica en personas del tipo O y el cáncer de estómago en los de tipo A.

Sus estudios le hicieron concluir que el tipo de sangre nos predispone a seguir una alimentación concreta, nos hace propensos a padecer cierta clase de enfermedades, y a su juicio una alimentación no acorde con el tipo de sangre que tenemos es una de las principales causas del sobrepeso u obesidad, además de ser un obstáculo para adelgazar.

Para los D´Adamo cada grupo sanguíneo corresponde a un momento de la evolución

Siendo los del grupo O los más antiguos, procedentes del hombre Cro-Magnon cuya alimentación procedente de la cacería es rica en proteínas. Tienen un sistema inmune resistente, son activos y con un sistema digestivo eficiente.

Los del grupo A, son los primeros inmigrantes que se vieron forzados a dejar sus hábitos de cazadores para adaptarse a un tipo de vida más sedentario y doméstico. Se adaptan bien a los alimentos pero su sistema digestivo es frágil.

El grupo B es el conformado por los asimiladores, evolucionando a los nuevos climas y a las mezclas entre poblaciones, su alimentación debe abarcar lo mejor de los reinos animal y vegetal con dietas basadas en carnes magras y vegetales.

Por último el grupo AB es una conjugación entre el grupo A y el grupo B, con sistema inmunológico y sistema digestivo delicado pero con fácil adaptación a los alimentos en general.

Síguenos la pista para conocer qué tipo de dieta es la que te favorece, según los estudios de James y Peter D´Adamo. En próximas entregas te explicaremos con detalle el balance perfecto para tu organismo según tu grupo sanguíneo.

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