pisto manchego

Para Pedro Almodóvar el “verdadero y mejor pisto manchego” es el que prepara su madre: solo tomate y pimentón. El cerdo es únicamente para darle sabor, pero no debe incluirse en la mezcla. Manchego se le denomina a todo lo que proviene de la comarca española de La Mancha. Allí, en Calzada de Calatrava, nació el director de películas tan famosas como El deseo, Mujeres al borde de un ataque de nervios, Matador, Carne trémula y Los abrazos rotos, entre otras.

Pedro Almodóvar
Vía RTVE.es

Pisto manchego

El origen de la palabra proviene del latín pistus (machacado) y la historia sobre la procedencia del plato tiene varias versiones. La más popular narra que en el siglo IX llegó a la corte (en la península Ibérica) un poeta, gastrónomo y músico de nombre Zizyab, quien introdujo sus costumbres orientales. Entre estas, una receta que preparó para la boda de la princesa Al-Buran con el califa abbasi Al-Ma’mün, hijo de Harun-al-Rashid, el califa inmortalizado en los cuentos de Las mil y una noches.

A ese plato lo llamó al-burmayya, en honor a la princesa y fue el origen de la alboronía, precursora del pisto. Con la llegada de alimentos provenientes de América, las recetas fueron cambiando, y esta fue una. Se sustituyó el membrillo por tomate y pimentón y surgió el pisto.

En La Mancha simplificaron su elaboración y nació el pisto manchego, que tanto gusta a Pedro Almodóvar. La receta, que copió de su madre, sigue el principio de utilizar básicamente cuatro ingredientes: pimentón, tomates maduros, aceite de oliva y sal.

Vía Retroclips

Ingredientes

  • 1 kilo de magro de cerdo, de la parte del jamón
  • 1 kilo de pimentón
  • Aceite y sal
  • 1 1/2 kilos de tomates maduros

Preparación

  • Picar los filetes de lomo de cerdo en trozos pequeños. Calentar suficiente aceite (que los cubra) y freír en una sartén. Con cuidado, colocar los filetes en el aceite caliente, remover y agregar sal al gusto.
  • Mientras tanto, picar el pimentón en tiritas. Sacar los filetes cuando estén dorados (estos se pueden guardar para otra preparación) y, en el mismo aceite, poner a freír el pimentón bien picadito.
  • Luego, picar los tomates en cuadritos y, cuando el pimentón esté cocido, agregarlos. Dejar hervir y bajar el fuego, para cocer durante una hora.
  • Pasado ese tiempo, se retira del fuego y se sirve caliente.
  • Si se desea conservar, se deben tener envases de vidrio esterilizados. Estos se rellenan con el pisto aún caliente, se tapan y se colocan boca abajo durante toda la noche, sin que les de la luz, para conseguir el vacío en su interior. De esta manera se pueden conservar durante algunas semanas.
  • Para guardarlos más tiempo, se hierven, una vez llenos pero sin tapa, a baño de maría con trapos entre los potes, durante 10 minutos. Luego se cierran bien y se vuelven a hervir por media hora. Se sacan con cuidado y se colocan en un lugar seco y oscuro.

 

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