sopa ribollita

Toscana es de esos paraísos que enamoran gracias a sus paisajes orquestados por sus colinas y viñedos y por su oferta gastronómica variada y que seduce desde el primer bocado. Muchos de sus platos, aunque de origen humilde, resultan en un grato regalo al paladar. Un claro ejemplo de ello es la ribollita, una sopa densa y sustanciosa en la que se aprovechan las legumbres, el pan duro, col negra toscana y vegetales. Gracias a la calidez que aporta al cuerpo, esta preparación es típica de los días invernales.

Receta de sopa ribollita

Ingredientes

  • 4 cucharadas de aceite de oliva extravirgen
  • 2 zanahorias picadas
  • 1 cebolla mediana picada
  • 2 tallos de apio picados
  • 3 dientes de ajo picados
  • Sal y pimienta negra molida
  • 2 tazas de frijoles blancos, preferiblemente cocidos previamente
  • 500 g de puré de tomates
  • 1 ramita de romero
  • 4 tazas de caldo de pollo o caldo de verduras
  • 1 ramita de tomillo
  • 4 rebanadas gruesas de pan rústico o ciabatta
  • ½ taza de parmesano recién rallado
  • 400 g de col rizada
  • Un trozo de corteza de parmesano
Preparación
  • En una olla grande, calentar tres cucharadas de aceite de oliva con el ajo a fuego bajo.
  • Una vez se perciban los aromas del ajo y esté dorado, incorporar la cebolla, la zanahoria y el apio. Salpimentar y dejar cocinar, removiendo ocasionalmente, por diez minutos o hasta que estén tiernos los vegetales.
  • Añadir los frijoles blancos, el puré de tomate, el caldo de pollo, el tomillo, la col rizada y la corteza de parmesano. Dejar cocinar a fuego medio; una vez entre en ebullición, tapar la olla y dejar reducir a fuego lento por espacio de veinte minutos.
  • Rectificar sabor y salpimentar de ser necesario.
  • Cortar el pan en trozos pequeños y ponerlos en la sopa espesa.
  • Rociar sobre la preparación la cucharada restante de aceite de oliva y la media taza de parmesano recién rallado. Introducir la olla, sin tapa, al horno y gratinar por cinco o diez minutos.

Tip: Lo ideal es disfrutar la ribollita de un día para otro y agregar el pan y gratinar justo antes de servir. Una buena opción para maridar este plato es un vino Chianti preparado con la uva sangiovese, cepa cosechada en Toscana. Este caldo ofrece notas a cerezas, alta acidez y delicados taninos, lo que ofrece un balance perfecto y encantador para acompañar esta sustanciosa sopa.

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