pan de viena

El pan de Viena es un tipo de pan producido siguiendo un método desarrollado en Viena durante el siglo XIX; fue llevado a Dinamarca por un panadero en huelga que lo modificó para tornarlo propio. Ésta le agregó vapor de agua a su proceso de cocción.

Para realizar éste pan, la masa se debe ubicar en el horno bajo un techo de vapor. Otra alternativa es inyectar vapor al horno inmediatamente las piezas de pan sean introducidas al calor; esta técnica permite añadir humedad a la miga del pan permitiendo que la corteza se forme más pronto, dando como resultado un pan esponjoso y bastante ligero. Respecto a la masa, su sabor es más bien dulce y de textura similar al brioche.

Anímate a preparar este pan de Viena de manera casera y sin mayores preocupaciones.

Receta pan de Viena

Ingredientes

500 g de harina de fuerza

250 g de leche

15 g de levadura fresca

60 g de mantequilla

40 g de azúcar

10 g de sal

2 huevos grandes

1 huevo adicional

Sal, una pizca

Preparación

La leche debe estar templada y la mantequilla suave.

Disolver la levadura en la harina frotando con la yema de los dedos, añadir la mantequilla y frotarla también para que se fusiones con la harina.

Posteriormente, añadir el azúcar, la sal, los huevos y la leche, trabajar la masa hasta que se sienta suave, elástica y un poco pegajosa, estirándola, golpeándola y doblándola para atrapar aire en su interior y lograr unirla sin necesidad de añadir más harina, garantizando la ligereza del pan.

Formar una bola con la masa y dejarla reposar durante 45 minutos en un bol, cubriéndola con un paño para protegerla de las corrientes de aire.

Una vez transcurrido el tiempo, disponer la masa sobre una superficie lisa, limpia y enharinada, dividiéndola en tantas porciones como bollos de pan se quiera hacer.

Aplastar la masa con las manos formando rectángulos, doblarlos como si fuera un sobre y presionar con la palma de las manos en el punto de unión de la masa, donde se formará el nervio. Esta masa tiende a crecer, así que al darle forma a los panecillos, lo mejor será hacerlo de la mitad del tamaño que se quiera obtener.

Una vez formados, colocar los bollos de pan en la bandeja para hornear cubierta con papel encerado, dejando espacio entre uno y otro para que no se toquen al crecer, cubrir con un paño y dejar levar durante una hora más.

Precalentar el horno a 200ºC.

Posteriormente, barnizar los panes con huevo batido y realizar algunos cortes transversales con un cuchillo filoso. Pasar los panes al horno a 180ºC durante unos 10 o 12 minutos, hasta que estén dorados, en ese momento, retirar la bandeja del horno y dejar enfriar.

Dejar reposar y disfrutar de su sabor recién hecho y aún caliente.

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