WAI… Así se saluda en Tailandia. Uniendo las dos manos a la altura de la nariz e inclinando la cabeza hacia ellas. Existen diferentes tipos de WAI, dependiendo de si eres mujer se dirá Sawadee Ka y para los hombres Sawadee Krup. La edad y el rango social van íntimamente ligados a determinar como se debe realizar el WAI.

Preparándonos para este fabuloso viaje, la primera vez en Asia, decidí leer un poco reglas de etiqueta, sus costumbres, y descubrí que la cortesía, el respeto, la obediencia, los modales en la mesa, el valor de la familia, son de suma importancia para la  cultura tailandesa que se relaciona íntimamente con la religión, el Budismo.

Usar los pies para señalar algo o empujar algún objeto es de muy mala educación. Sentarse con las piernas cruzadas con el pie en alto también. No se debe elevar el tono de voz y están prohibidas la pornografía y las drogas. La policía, en este caso, actuará sin pensarlo. Siempre lleva contigo una tarjeta del hotel con el nombre escrito en tailandés, la gran mayoría de los taxis no saben leer otro idioma.

WAI, un viaje inolvidable

A nuestra llegada a la capital de Tailandia, Bangkok, sumergidos en un absoluto caos de tráfico interminable, motos que transportaban hasta 4 o 5 personas, cornetas por doquier, llegamos al hotel donde nos dieron una cálida bienvenida. Nos ofrecieron un jugo de fruta y una pulsera hecha de flores naturales, una obra de arte y un perfume delicado.

Ahí nos estaba esperando un grupo de 20 personas del que solo conocíamos a 3. Fueron 18 días de viaje entre Birmania y Thailandia. En mi despedida lloré con todos, fueron unos días de risas, aprendizaje, compañerismo y amistad.

Entre las cosas que más me fascinó fue saber que para la vida de los tailandeses el momento de la mesa es “el evento”. Ahí se reúne la familia a compartir. Si eres un invitado te darán lo mejor que tienen, así sus recursos económicos sean limitados.

¡Aquí se come con tenedor y cuchara! Se utiliza el tenedor para empujar en pequeñas cantidades la comida a la cuchara. Usar el tenedor para llevárselo a la boca es tan espantoso para ellos, como lo es para nosotros alguien que  utilize el cuchillo para ese fin. Imagínense cuando ven a alguien en nuestra cultura llevándose el cuchillo a la boca… ¡Entramos en pánico! Y no pidas palitos chinos.

Una noche mágica

Esa primera noche, ya teníamos un planazo, una pareja amiga del grupo con quien estábamos, Rolf y Helen, él ingles y ella tailandesa, quienes ofrecieron una comida en su casa que es de las más memorables de mi vida. Su casa tiene más de 50 años y hoy en día es casi como un oasis entre puro concreto.

Se levantan a su alrededor edificios altísimos. Con un gran lago central, caminas entre puentes de madera y bambú que te llevan de un lado a otro. El comedor está en una casita aparte, con techos de palmas y enormes ventanas que dan vista al gran jardín internó.

Ya adentro, hay una gran mesa de madera de una sola pieza imperfecta con unas pequeñas sillas rojas que le daban un carácter original. Como soy piernas largas no sabía cómo enrollarme.

Yo quería llevarme las copas, los cubiertos, los platos, en fin, toda la casa, ¡que barbaridad!

Esa noche Helen me metió en su cocina y me enseñó a preparar un pasapalo que me encantó, se llama “Mieang Khum”. Está envuelto en una hoja “Bai Cha Poo” y lleva echallotes, maní, pedacitos de limón verde con piel y todo, jengibre, camaroncitos deshidratados y hojuelas de coco tostado, bañados en una salsa de tamarindo y azúcar moreno.

Eso fue un festín de sabores. Currys rojo, verde y amarillo, coco, hojas de limón de kafir, malojillo, arroz jazmín, ensalada de langostinos con toronja rosada y coco, un cochino crocante de morirse con Bokchoy. El postre en casi todo el viaje fue arroz blanco glutinoso con mango fresco.

Postre, mango con arroz

La cocina tailandesa tiene mucha influencia de China e India. Siendo esta una de mis favoritas del planeta. Tiene los sabores salados, dulces, agrios y picantes. Esta cocina me conquistó, por sus infinitos platos y sabores muy bien logrados. Especias y hierbas abundan en sus recetas.

Amo sus combinaciones y sabores frescos. Usan mucho curry y picantes. Son muy populares los platos con pescado y mariscos. Pollo, huevo, carne vacuna y cochino, también.

Todas comidas vienen acompañadas de arroz, este servirá como el agente neutro entre tantos sabores. El sabor de las frutas tropicales como mango, piña, papaya y coco, no se puede comparar con ningún otro, son unos néctares.

Gaggan, una parada obligada

Un lugar al que no podía dejar de ir fue el restaurant de Gaggan, el Nro.1 de Asia. Él y yo somos amigos. Nuestra amistad empezó por Instagram. Qué increíble, ¿verdad? Lo admiro mucho. Él es de origen indio y abrió su restaurant que lleva su mismo nombre.

Si desean ir, deben hacer su reserva con anticipación. Él también tiene 2 lugares más, sensacionales. Su historia también está en Netflix en la 2da temporada de Chef’s Tablet, es bellísima.

 

En Bangkok es importantísimo aprender a moverse en la ciudad por el tráfico. De verdad es un tema serio, podrías pasar 3 horas en la hora pico en un trecho de 5 minutos. Por eso se usan muchos barcos que van por el río Chao-Phraya que te llevan de un lugar a otro. A las orillas de este río se encuentran muchos restaurants y hoteles. Asimismo, tienen otra manera de moverse que es un metro riel elevado que funciona de maravilla.

Tuve la oportunidad de tomar 3 horas de clases de cocina en un hotel divino en el famoso triángulo de oro, las cuáles significaron mucho para mí. Todo empezó súper temprano en la mañana, salimos con el chef del hotel a los mercados locales y compramos algunos ingredientes que faltaban.

Un viaje al mercado

Aproveche para traerme curry verde y amarillo (por cierto, me tocó envolver muy bien los sobres para que no impregnará toda mi maleta con olor a curry). En esos momentos quiero tener como una cava-maleta para comprarme de todo.

Ver sus técnicas y el orden como van los ingredientes es básico para lograr algo realmente genial. Le comenté a Rafael, mi marido, que esta será la primera de muchas. Me quedó un sabor muy especial por aprender mucho más de esta cultura y de su cocina.

Una de las actividades que más aprecio de los viajes es ir a los mercados locales. Es todo tan pintoresco y único que se convierte en magia. Me sentía como en una película, sí, yo era la cocinera aventurera.

 

Resulta divertido ver cuáles son sus ingredientes. Oler, ver, oír, tomar fotos, captar momentos. En una de mis aventuras por esos mercados, me impactó que a unos metros de mí unos trabajadores limpiaban unos ajíes picantes, ellos como si nada, yo me percaté de lo que ellos hacían porque me quedé ahogada de los vapores que emanaban aquellos verdes y rojos, pequeños, flacos y largos ajíes. Ahí descubrí insectos horrendos que ellos comen y peces que no conocía. También, ingredientes que olían tan a podrido que producían náuseas.

 

La pureza espiritual y la cultura oriental

Una de las cosas que no te puedes perder es ir al mercado de las flores. Es impresionante la variedad y la cantidad de flores que ahí verás. Orquídeas, rosas, margaritas, crisantemos, jazmines, flores de loto.

La Flor de Loto significa “pureza espiritual ” en la cultura oriental. Es el símbolo más importante junto con la figura de Buda y sus enseñanzas. Es impresionante el misticismo que abarca esta belleza natural, ya que nace en aguas del lodo buscando la luz del sol, abriéndose intacta y sin una mancha. De ahí viene el aprendizaje en estas culturas: las personas salimos de la oscuridad y nos elevaremos a la luz para descubrirnos en un despertar espiritual.

 

Les recomiendo en la serie de Netflix en su 3ra temporada que busquen a una monja budista. No van a creer la belleza y sutileza de su cocina, acompañadas de su magnífica historia personal.

Sawat di khrap, (hasta luego).

Piaspia La Que Cocina Descalza

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