Cierro los ojos y me veo…. En silencio, observando cada detalle, sonido, olor, sentada en un taburete de madera en el pantry, saboreando mi helado  favorito, el de caramelo, hecho por ella misma. Ella es mi bisabuela Mercedes, una diosa en la cocina como la describirían hoy en día. Observe, vi, aprendí y decidí imitarla.

El arte de la mesa creció conmigo

Lo disfrute tanto que  se convirtió en mi inspiración. Casi una necesidad; tuve el regalo de vida de vivir en casa de mis abuelos maternos muchos años y junto a ellos conocí el placer de vivir bello, como dicen por ahí.

Tanto, tanto goce cada noche cuando a las 8:30 sonaba una  campana de asa de bronce y cuerpo de cobre , que anunciaba que la mesa estaba servida. Ahí aparecía hasta el perro, Nevado era su nombre, que permanecía sentado a un lado de mi
Abuelo.

Una mesa para 16 personas lista para recibir risas, regaños, anécdotas , chistes, llantos, extraños silencios, todo pasaba en el comedor. Comer en Familia es una taima maravillosa del día para saber y escuchar a tu gente querida lo mejor y lo peor de su día.

Muchas veces no nos damos cuenta de lo rápido que pasa la vida y nos perdimos de esos pequeños detalles que al final son lo que llegan a ser grandes.

Hoy que me toca a mí ser la anfitriona de mi hogar

La navidad resulta para mí un momento mágico y muy especial que aprovechó para  transmitir lo importante que es compartir, disfrutar, dar, expresar nuestros sentimientos con nuestra familia, amigos queridos y con los que menos tienen.

Que mejor manera hay para celebrar, es la de organizar una comida en casa complementada con una mesa inolvidable llena de detalles y hecha con mucho amor.

El día que decido hacer  un evento empiezo con una planificación porque lleva tiempo y esfuerzo. Muchas veces me desvelo buscando inspiración para lograr algo especial y diferente.

Tengo un cuaderno donde hago 3 listas

  1.  Tema y Menú de la comida.
  2. Lista de Mercado y detalles como flores, licor, servilletas cocktail. Vajilla que voy a usar, que las copas y cubiertos estén limpios. Servilletas y mantel planchados. Decoración desde el baño de visita hasta la mesa, sea para comida sentada o tipo buffet.
  3. Se la dedico a un plan de trabajo.  Desglosó el menú y organizó la lista de manera tal que se que cosas puedo hacer con anticipación y cuales no. Eso me simplifica mucho la vida.

Armar una Mesa de Navidad es divino, porque el tema es amplio y generoso. Los colores son perfectos. Y la variedad de mesas que puedes decorar son infinitas. Siempre tengo en consideración quienes son mis invitados y como complacerlos.

Ejemplo, tener en cuenta alergias. Si tienen una amiga que no toma vino tinto debes tener una de blanco o rosado. También puedes tener un invitado que no consuma alcohol, entonces deberás ofrecerle algo más que agua .Y jamás olvido las cosas preferidas de cada uno.

Verán en los próximos días mesas decoradas según diferentes menús. Esto hará que sean más o menos formales a la hora de presentarla.

Me fascina y es un reto agarrar libros, objetos de arte, adornos e incluirlos en el escenario para lograr una armonía y que al mismo tiempo sea una experiencia para mis comensales.

Me gusta muchísimo ir a mercados de las pulgas o flea Markets porque ahí consigo bellas piezas que complementarán mi obra. También les cuento que cuando hago mesas sentadas, en los puestos de las invitadas femeninas siempre encontrarán un pequeño detalle cómo regalo relacionado con esa noche.

Empiezo aquí a compartir con ustedes el placer de mi vida. Cocinar y Decorar. Feliz Navidad.

Piaspia la que cocina descalza

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