Vicky Lau

Nunca es tarde para seguir el camino de los sueños y las ilusiones personales. La historia de la chef asiática Vicky Lau confirma esto. Tras años trabajando en un área totalmente alejada de los fogones, decidió formarse en las más finas artes culinarias. Después de decantarse por su verdadera pasión, su ascenso ha sido meteórico y ha llegado a conquistar los paladares más exigentes de un continente entero. El secreto de su éxito: su creatividad y estilo artístico en cada plato.

Pasión irremediable

Vicky Lau

Lau, de 37 años, es oriunda de Hong Kong, China. A pesar de lo que pudiera pensarse, la cocina no fue de su interés en sus años de juventud, más bien estuvo relacionada con la creación artística, a lo que se dedicó inicialmente.

A la corta edad de 15 años se mudó a Estados Unidos para formarse en lo que, para el momento, le apasionaba. Asistió a la Universidad de Nueva York para estudiar diseño y comunicación gráfica y, una vez graduada, trabajó durante seis años en ese mundo. Llegó, incluso, a ser la directora creativa de la agencia a la cual pertenecía.

Luego de ese tiempo, quería probar nuevas experiencias, su plan era regresar a su ciudad natal y trabajar junto con su hermana para crear su propio negocio de diseño. Sin embargo, una propuesta repentina llamó su atención, algo que le cambiaría la vida sin saberlo. Dos amigos cercanos estaban a punto de asistir a un curso del prestigioso instituto de gastronomía francesa Le Cordon Bleu, en su sede de Tailandia. Ella, sin dudarlo, se les unió y de ahí en adelante todo es historia.

Un viaje de aprendizajes

Vicky Lau

Una vez emprendida la aventura culinaria, se enamoró perdidamente de la cocina. Junto con sus amigos, culminó el curso, que era relativamente corto y ella quería más. Se inscribió en un plan de estudios más extenso y variado. Durante nueve meses aprendió las técnicas, métodos y conceptos que hoy en día son la base de su excelencia. Finalmente, obtuvo el Grand Diplôme que entrega el Instituto y descubrió que quería dedicarse a la preparación de finos platos.

Su primera experiencia laboral en un restaurante fue en el Cépage, ubicado en Hong Kong, del francés Sebastien Lepinoy. Esto le sirvió para reafirmar sus saberes y mejorar sus habilidades. Pasados algunos años, sintió que era el momento de trazar su propio camino y forjarse un nombre entre los comensales.

Tate Dining Room, el templo artístico de Lau

Vicky Lau

El cambio de profesión no hizo que la chef se olvidara por completo de su pasado. Lau encontró la manera de combinar sus dos mayores talentos, el arte y la comida. “A través de la cocina, hay una dimensión adicional y más espacio para la creatividad”, comenta.

De esta manera, abrió su propio restaurante en 2012, en Hong Kong, el Tate Dining Room. Un lugar donde convierte sus platos en obras de gran belleza y a través de los cuales busca transmitir emociones a sus clientes. El establecimiento era sumamente exclusivo y acogedor, con apenas espacio para 26 personas. Ahí servía lo que ella llama comida “ecléctica, mezcla de la francesa y la asiática”.

Cada propuesta que conserva en su carta deslumbra visualmente al comensal, al ofrecer “historias comestibles”. La chef explica su concepto, según el cual, un menú es como un álbum musical, con cada plato una canción. “Cada preparación sigue un tema en particular, desde el primer bocado hasta el postre con el que culmina la velada”. La cocinera también llama a esto “expresionismo culinario”, en honor del movimiento artístico que expresa sentimientos y sensaciones. “Como en una pintura, la comida es un lienzo para expresarse, que provoca recuerdos y emociones”.

Vicky Lau
Oda al Sol

Su inspiración se encuentra en las famosas Odas del poeta chileno Pablo Neruda. Entre sus platos más conocidos está la Oda a Sakura Ebi, un tipo de camarón con pasta tagliolini y caldo de langostas con Sakura Ebi, y la Oda al Sol, un pastel de mango con helado de coco, pandan, toronja, sagú y frutos secos.

La alta afluencia obligó a trasladar su templo a una locación más grande. Así fue como en 2016 el Tate Dinning Room se mudó a otra sede, con más espacio para comensales, bar, salón privado y tienda de pastelería.

De la tierra al cielo rápidamente

Vicky Lau
Oda al Té

Años de ardua labor son necesarios, la mayoría de las veces, para alcanzar la fama. Esto no ocurrió con Vicky, pues solo necesitó un año desde la apertura de su restaurante para recibir su primera estrella. En la actualidad, su establecimiento mantiene dicha distinción y va por más. La chef siempre aspira a mejorar, pues se cataloga como una “inconformista irremediable”.

También requirió poco tiempo para coronarse como la fémina más destacada. En 2015, fue reconocida como la mejor cocinera de toda Asia por la revista The 50 Best Resturants.

Vicky Lau

Al hablar sobre su nombramiento, dijo: “Me desenvuelvo en un entorno muy competitivo. Me siento muy honrada de que los expertos de la industria gastronómica reconozcan mi esfuerzo”. Además, aseguró que esto impulsará a las mujeres cocineras de su país.

La trayectoria de Lau demuestra que nunca es tarde para seguir un sueño. Con formación, talento y dedicación se pueden lograr grandes cosas rápidamente. Solo hay que poner en marcha la creatividad para innovar.

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