Robert Parker crítico de vino

La historia del vino siempre ha estado fuertemente ligada al hombre. Y, en contraparte, la historia de algunos hombres ha estado enormemente relacionada con el vino. Este es el caso de Robert McDowell Parker, Jr., afamado apasionado y crítico de la bebida de uvas. Una personalidad capaz de decidir el éxito o el fracaso de cualquier marca.

Una vida llena de copas y botellas

Robert Parker crítico de vino

La trayectoria del influyente experto vinícola siempre ha ido de la mano de un buen trago del fermentado. En primera instancia, nunca con un carácter profesional o serio. Parker se ha declarado fanático de por vida de una buena copa.

Inició sus andanzas estudiando historia general y del arte en la Universidad de Maryland. Posteriormente, continuó su formación académica estudiando Derecho, carrera que culminaría en 1973. Durante diez años ejerció la profesión de abogado, trabajando para la entidad financiera de Farm Credit Banks de Baltimore.

Su amor por el vino, ha relatado, comenzó durante un viaje en sus tiempos de estudiante. Ante los precios elevados de otros licores, optó por vinos económicos. Desde ese momento el líquido se volvió su gran aliado en todo momento.

Durante el año 1975 comenzó a escribir sobre su gran pasión. Redactó y publicó su primera guía de vinos. Jocosamente comenta que con esto buscaba ser “el abogado del consumidor”.

Tenía la intención de estar libre de pretensiones comerciales. En aquel entonces los críticos de renombre solían condicionar su trabajo para vender ciertas marcas. La imparcialidad fue su principal consigna, algo que llamó mucho la atención. El trabajo tuvo una gran aceptación y Parker siguió dedicando tiempo a catar y evaluar ejemplares.

Su salto a la fama

Robert Parker crítico de vino

Tres años más tarde, en 1978, lanzó The Baltimor-Washington Wine Advocate. La primera edición fue repartida gratuitamente a través del servicio de correos a amantes del vino. Para el segundo ejemplar, en agosto de aquel año, contaba con 600 suscriptores que deseaban el contenido de Parker. “Describimos el vino de la manera más sencilla que se pueda entender”.

En 1979 cambió el nombre de la guía a The Wine Advocate, que en la actualidad es un referente total en el mundo de la bebida. Pocos años más tarde, específicamente en 1982, llegaría su reconocimiento a escala mundial. En esa época, Robert consideró que la cosecha de Burdeos había sido espectacular. Su opinión fue sorpresiva, pues no coincidía con la de los expertos.

El paso de los años le dio la razón a Parker sobre aquella cosecha. Esto sirvió para que fuera reconocida su capacidad para catar y evaluar de gran manera. En 1984, finalmente, se deslindó de su papel como abogado, y se dedicó únicamente a probar y escribir sobre su gran amor. Con el tiempo, sería conocido como el Emperador del Vino.

Asegura que ha bebido hasta ahora unos 350.000 ejemplares. El crítico dice que aún le queda mucho por probar: “Todavía estoy de pie y mi función hepática todavía está bien. Tomo leche de cardo para mi hígado y trato de beber tres veces más agua”.

Hoy en día la figura de Robert Parker es sinónimo de transparencia y autoridad. Su palabra y su juicio son sagrados para los apasionados de los tintos, blancos o espumantes. Capaz de llevar a la gloria o al inframundo una firma o una cosecha.

Su sistema para calificar el vino

Robert Parker crítico de vino

Motivo de alegría o desastre para muchos. La clasificación que otorga The Wine Advocate es determinante para estimar la calidad. El sistema de puntuación de Robert representa una escala que genera respeto en el negocio.

Se estiman en una escala de 100 puntos. Debido a los avances en métodos de elaboración y producción, todo vino ya posee una cantidad de 50 puntos, antes de ser juzgado. La puntuación restante se divide en otros aspectos característicos. A saber, 15 para el aroma, 20 para el gusto y percepción del sabor y 10 más por el conjunto global del líquido.

Los ejemplares que se encuentren por debajo de los 70 ingresan en la categoría de no recomendados. A medida que aumenta el número, mejor es la calidad. El olimpo es para los que se ubican entre 95 y 100 puntos.

Es tal la influencia que posee Parker que algunas marcas o productores se adaptan a sus conocidos gustos. Incluso, hay quienes recurren al Parkerized o parquerizados para obtener buenas calificaciones.

En su portal web se han puntuado 3.743 botellas distintas. Tanto por el mismo Parker, como por un grupo de especialistas que trabajan para él. De ahí que posean un registro que data desde 1992 hasta la actualidad. Además, publican artículos dedicados a la cultura vinícola.

Un gran trabajo en equipo

The wine advocate y Guía Michelin

Su credibilidad es tan notoria que recientemente su producto ha establecido una alianza con la prestigiosa guía Michelin. El objetivo es unificar dos elementos que van de la mano, la buena comida y una copa del fermentado de uvas. A propósito de esto, Robert comentó: “Durante demasiado tiempo, los críticos han dividido el vino y la comida en dos áreas separadas de experiencia. Pero ahora la combinación más realista de opinión y sabiduría sobre la comida y el vino imparciales, independientes e inteligentes se ha casado para beneficio de los consumidores”.

Agregó que tiene un buen recuerdo de las excelentes comidas y vinos que ha probado. Por otro lado, comentó sobre la importancia de las cualidades: “Me han citado diciendo que puedo recordar cada vino que he probado. Yo nunca dije eso. Olvidé todos los mediocres”.

Sin duda, un verdadero personaje de autoridad en su área. A Robert Parker no le quedan pequeños todos los adjetivos y alias que le han asignado a lo largo de su trayectoria.

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