José Andrés

Ser un chef ejemplar no solo amerita de habilidades y conocimientos culinarios. Hay factores que trascienden mucho más que el saber cómo emplear la cocina molecular o de qué parte del mundo viene tal ingrediente. José Ramón Andrés Puerta es el ejemplo de un cocinero integral, pues, además de tener clara su posición frente a los fogones, se toma el tiempo de ayudar fuera de las cocinas.

Un 13 de julio de 1969, nació en Asturias, España. Su pasión por la gastronomía explotó en 1985, cuando ingresó a la Escuela de Restauración y Hotelería de Barcelona. Estudió el oficio en la institución hasta 1989 y, al mismo tiempo, se enlistó en la Armada española, primero como chef de almirante y luego en el barco Juan Sebastián de Elcano.

Años más tarde, fue a parar en uno de los mejores lugares donde podía haber aprendido el arte culinario: elBulli. Se convirtió en aprendiz de nada más y nada menos que Ferrán Adriá, con quien mantiene una buena amistad. En 1991 llegó a Estados Unidos para trabajar en El Dorado Petit, restaurante ubicado en la ciudad de Nueva York.

Con solo 23 años, ya había formado parte de los mejores comedores del mundo y pasó a liderar la cocina del restaurante Jaleo junto a Rob Wilder y Roberto Álvarez. A partir de allí, los éxitos no pararon de llegar.

En la actualidad, posee casi 20 restaurantes en las principales ciudades del país norteamericano: Washington DC, Las Vegas, Los Ángeles, South Beach, Dorado y Filadelfia. En 2010, dictó una conferencia sobre física culinaria en la Universidad de Harvard, como parte del curso Ciencia y Cocina, de la mano de su gran amigo Ferrán Adría.

Ferrán y José
José Andrés y Ferrán Adriá – Vía delascosasdelcomer.com

Apenas el año pasado, recibió dos estrellas Michelin por su restaurante miniBar, inaugurado en 2003 en la capital estadounidense. Sin embargo, no son los únicos galardones que ha obtenido el asturiano. Se suman otros reconocimientos por su labor dentro y fuera del ámbito gastronómico, como la inclusión en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo según la revista Time, en 2012, y la Medalla Nacional de Humanidades, en 2016.

Su estilo

José Andrés es un hombre que ha sabido mantener sus raíces y mostrárselas a un país con una cultura gastronómica totalmente diferente. Sus platillos tienen tonalidades mediterráneas, sobre todo provenientes de su tierra natal. Considera la paella, el jamón ibérico y las tapas típicas, como las croquetas, lo más importantes dentro de su trayectoria.

minibar
MiniBar, local de José Andrés con capacidad para 12 personas – Vía eater.com

Según declaraciones del chef al portal firstwefeast.com, Ferrán Adriá alguna vez le dijo: “Tienes que entender la tradición, la historia. No puedes innovar y ser creativo a menos de que domines esto”.

Parece haber seguido al pie de la letra ese consejo, pues ahora José es considerado uno de los pioneros de la cocina española en Estados Unidos. Sobre todo por haber llevado la cultura de “tapear” a estas tierras. Sabe ser gourmet, sabe ser molecular, pero, sobre todo, sabe lo que quiere.

Sus platillos emblemáticos

Como la mayoría de los restaurantes gourmet, el menú cambia permanentemente. Sin embargo, hay un par de recetas que forman parte privilegiada del currículo de José. Así como las comidas dulces y saladas, los cocteles también lo han acompañado desde siempre. Las especialidades que mejor definen a este personaje son:

Philly Cheesesteak: consiste en una adaptación del clásico sándwich de Filadelfia, pero con una presentación mucho más delicada en formato de tapa. Lleva una carne de ternera Kobe, con un fino trozo de pan pita que se infla dentro del horno y va relleno de una crema de queso.

Philly Cheesesteak de José Andrés
Philly Cheesesteak, platillo de José Andrés – Vía trbimg.com

Salt Air Margarita: una margarita de parchita en dos texturas, líquido y espuma. Tiene toques picantes y dulces.

Salt Air Margarita
Salt Air Margarita, coctel de José Andrés – Vía eater.com

Ambos forman parte del menú de su restaurante The Bazaar, en Los Ángeles.

Labor social

Andrés siempre se ha preocupado por contribuir con aquellos que necesitan ayuda. Encabeza la organización LA Kitchen, la cual cumple con la labor de reducir el desperdicio de comida, promover alimentos nutritivos y facilitar el entrenamiento laboral.

Ante los desastres naturales que han azotado zonas como Houston o Puerto Rico, José viajó hasta dichas regiones para colaborar con los damnificados sirviéndoles platos con la colaboración de otros cocineros locales.

Sin duda, lo que convierte a José Andrés en un gran chef, es que ante todo es un grandísimo ser humano.

 

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