cafés más emblemáticos de Praga

Praga es una de las ciudades europeas más hermosas e ideales para recorrer a pie. No en vano ha sido musa de muchos artistas. Sus inmensos castillos y sus calles empedradas hacen de ella toda una joya enclavada en Europa central. Imagine, entonces, que disfruta de este hermoso paisaje en compañía del cálido aroma y sabor de un café. Le encantará esta ruta por los sitios para tomar la bebida más emblemáticos de la capital checa.

La ruta incluye algunos de los cafés históricos, esos que fueron los predilectos de escritores y poetas como Nezval, Seifert o Kafka. Tome su pasaporte y disfrute de este viaje virtual. Un anticipo de lo que puede convertirse un día en una realidad.

El aroma de la historia

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1.- Café Slavia

No es de extrañar que este conteo inicie con el café Slavia. Este lugar no solo fue el centro de encuentro favorito de artistas como Franz Kafka, Rainer Maria Rilke, Jaroslav Seifert o los compositores Smetana y Antonín Dvorák sino que, además, es el más antiguo de la capital checa. Fue inaugurado en 1863 y hoy por hoy sigue prestando servicio.

2.- Café Louvre

Desde su apertura, en 1902, el café Louvre ha sido uno de los mayores referentes de la ciudad. Con su estilo modernista forma parte del legado de la primera república y entre sus visitantes ilustres se encuentra Albert Einstein. En el café se respira hoy un ambiente de tiempos pasados y destaca por una cocina con platos vegetarianos y excelentes postres.

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3.- Café Imperial

Enclavada en el hotel Imperial de Praga, esta cafetería —con el mismo nombre— se ha ido engalanando tras varias remodelaciones. Su cafetería vuelve a mostrar las bellas cerámicas con motivos moriscos de plantas y animales que cubren paredes y columnas; cerámicas que causaron furor allá por 1914.

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4.- Café Savoy

Está situado en un inmueble art nouveau y el interior es una verdadera joya neorrenacentista. Sus imponentes techos de siete metros de altura y un candelabro monumental hacen de este lugar una joya arquitectónica. Abrió en 1893, pero fue tras la Revolución de Terciopelo cuando se convirtió en un sitio popular de encuentro y discusión. Hoy ofrece comidas ligeras en un ambiente más relajado.

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