Gummy bears

Las gomitas son de las golosinas más queridas. Ácidas o dulces, de todas las formas, tamaños, sabores y colores, estos bocadillos a base de gelatina llenan de alegría a todos, desde los más chicos hasta los más adultos. Pero existe una presentación en particular que causa furor entre sus amantes: los gummy bears u ositos de goma.

Este osezno dulce es una representación tierna del animal, similar a un peluche, de aproximadamente dos centímetros, con variedad de colores y sabores frutales. Curiosamente, estos coloridos ositos tienen una historia detrás de su aparición en los corazones de los más fervientes consumidores de “chucherías”.

Gummy bears, de Alemania para el mundo

Corría el año de 1922 y en la pequeña ciudad de Bonn, Alemania, se realizaban todavía las típicas ferias y festivales circenses de la Europa del siglo XIX. Fue en ese momento cuando Hans Riegel, confitero de la zona, tuvo una brillante idea al observar a los osos amaestrados que se paseaban por el pueblo: crear un dulce con la forma de estos peludos y grandes animales.

Reigel ya tenía experiencia en el mundo de la dulcería. Para 1920 fundó su empresa dedicada a la manufactura de diversos dulces. Esta productora, que aún se mantiene activa, sería nombrada Haribo, un acrónimo de Hans Riegel y Bonn. Aquí el famoso confitero dio sus primeros pasos con caramelos duros, los cuales no tuvieron éxito y lo llevaron a experimentar con  gelatina, clave en su futura gloria.

Destinado al éxito

Empresa Haribo

Los primeros Gummibärchen, nombre de los gummy bears en Alemania, se realizaron en la casa de Hans. En su patio se inició la manufactura, utilizando un saco de azúcar, grenetina, una caldera de cobre y una cocina de piedra. Los primeros ositos de goma eran con una forma más alargada que la conocida actualmente y solo contaban con tres colores: amarillo, rojo y verde. Todos sus sabores eran de esencias frutales. Se llamaban Tanzbären (osos bailarines) en honor a la fuente de inspiración de esta invención.

Estaban destinados principalmente a los niños y eran sumamente baratos. A eso se debió su popularidad, además de su rico sabor. Apenas costaban un céntimo de marco alemán. Incluso, durante la gran depresión económica, Haribo priorizó que sus creaciones estuvieran entre los precios más asequibles.

Posteriormente, la compañía dulcera comercializó lo que hoy conocemos como los gummy bears. En una presentación más pequeña, llegaron los Goldbaren (osos dorados). Estos no se comercializaron más, porque acapararon totalmente la atención.

Hoy en día, Haribo cuenta con más de seis mil trabajadores, cinco fábricas en Alemania y trece en el resto de Europa.

Haribo Gummy bears

Una pasión desmedida

Al alcanzar globalmente su fama, el impacto publicitario de la golosina se elevó considerablemente. Fue tanto así que hasta se creó una serie animada inspirada en los famosos ositos de goma. Disney’s Adventures of the Gummi Bears, conocida en español como Los osos gummi. Se transmitió desde 1985 hasta 1990, contó con seis temporadas y 96 capítulos. La trama consiste en osos que viven aventuras fantásticas en una tierra medieval.

Otra muestra del fervor que generan estos tiernos productos de gelatina es el caso de Elisabeth Windisch. Esta alemana elaboró, en el año 2014, el gummy bear jamás visto. Este enorme osezno de goma pesó 512 kilogramos, más del doble promedio para un oso grizzli, el cual es de 270 kilos. La culminación de esta obra, que ostenta un récord Guinnnes, le llevó a Windisch seis días de trabajo.

¿Cómo hacer sus ositos de goma?

Mujer comiendo Gummy bears

Ingredientes

  • 1 caja pequeña de gelatina de sabores
  • 7 sobres de gelatina sin sabor
  • Media taza de agua
  • Sartén pequeño
  • Moldes con forma de ositos

Preparación

  • Mezclar la gelatina de sabor con la gelatina sin sabor en una sartén. Asegurarse de que estén perfectamente integradas.
  • Agregar el agua a la preparación de gelatinas.
  • Colocar la sartén sobre fuego medio bajo y mover suavemente a hasta que la gelatina se derrita por completo. Tomará varios minutos para que los grumos se deshagan. No permitir que hierva.
  • Verter la combinación de gelatinas en moldes con forma de ositos.
  • Colocarlos dentro del refrigerador durante 10 minutos para que endurezcan.
  • Retirar de los moldes.

Los ositos de goma son sin duda una invención que muchos agradecerán por el resto de su vida. Esta rica chuchería posee una interesante historia que todos sus amantes deberían conocer.

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