Copas Riedel
Foto vía riedel.com

Calidad, tradición y técnica se conjugan en el fino cristal que forma las copas Riedel, oriundas de Austria, específicamente en Bohemia, desde el 17 de mayo de 1756. Once generaciones constituyen el legado de esta cristalería que ha venido a transformar el acto de beber vino.

La historia comienza con Johann Christoph (1673-1723), el primer Riedel que entró en el mundo de la cristalería de lujo. Vivía en Pavlovice, en la localidad de Neuschloss, en el noroeste de Bohemia. Aunque su negocio marchaba muy bien, tenía que hacer viajes peligrosos para vender sus productos por toda Europa y fue asesinado en una de estas expediciones.

Originalmente, la empresa Riedel no se dedicaba a fabricar copas de vino. Empezó confeccionando ventanas y 200 años le valieron para evolucionar de cristalería ornamental, jarrones, candelabros, murales y vitrales, a realizar las finas copas que actualmente los identifica.

En 1938, los Riedels llegaron a ser los fabricantes más importantes a escala mundial de frascos para perfumes y artículos para regalo, adornados con motivos coloreados, además de candelabros y piezas para los mismos. Pero, cuando inicia la Segunda Guerra Mundial, los nazis tomaron Bohemia y la fabricación quedó paralizada. Después de terminar la guerra, en 1945, el gobierno checo confiscó y nacionalizó la propiedad y empresas de la familia Riedel, que perdió su hogar. Seguidamente, de regreso a Austria, Walter Riedel, líder de la empresa para la época, ayudado por la familia Swarovski, se puso de nuevo en marcha con una fábrica de vidrio especializada en artículos soplados a boca, en 1956. A partir de allí, la novena generación modificó la cristalería que utilizaba los pies tradicionales coloreados y tallados de las copas para beber vino de pie largo, pared delgada, sencillas y sin ninguna ornamentación.

Desde antaño, las copas Riedel han sido apreciadas por las principales cortes Reales de Europa y parte de la colección permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York. A través de las compañías de venta de su propiedad en Estados Unidos, Canadá, Alemania, Reino Unido, Japón, Australia y, más recientemente, China, el negocio familiar cuenta con presencia en el mercado de 125 países y las ventas totales ascienden a 230 millones de euros.

Actualmente, la empresa es dirigida por Maximilian Riedel, el onceavo en la generación Riedel y más conocido por crear la serie revolucionaria “O” sin tallo, que lanzó al mercado en 2004. Maximilian ha ganado premios y reconocimientos del Museo de Arte Moderno, el MoMa de San Francisco, el Museo del Vidrio de Corning, Maison et Objet Paris, Wine Spectator y Wine Enthusiast.

Colecciones y ciencia

Copas Riedel 1
Foto vía riedel.com

Una vasta serie de colecciones detalladamente diferenciadas son las que ha presentado Riedel en los últimos 50 años. Bar, Vinium, Swirl, Grape Riedel, The Wine Tumbler, Ouverture, Vitis y la famosa Sommelier son los nombres de estas copas de alta tecnología, creadas para cada vino. La colección Sommelier, confeccionada hace 40 años, en 1973, se ha ganado varios reconocimientos internacionales. La línea Sommelier es, actualmente, la referencia para las copas de vino y la serie de copas artesanales que más éxito ha conseguido en el mundo.

Esta pionera en copas ha demostrado que existe una copa perfecta para cada vino y, además, que el vino varía su sabor según donde se le tome. Para ello, la empresa organiza catas donde los consumidores pueden aprender y darse cuenta de lo importante que es utilizar una u otra copa. En su sitio web explica algunos consejos que se deben tener en cuenta para escoger la copa adecuada.

Consejos para escoger la copa adecuada

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Foto vía riedel.com
  • Evite la confusión: elija entre copas genéricas y copas varietales.
  • Use copas con tallo para cenas formales y sin tallo para cenas informales.
  • ¿Cuánto dinero se debe gastar? Invierta en una copa la misma cantidad que gastaría para comprar una botella de vino.
  • ¿Qué vino? Si elige una copa varietal, sepa que su diseño atiende a una razón.
  • Herramienta para el vino: utilice una copa varietal para vivir la experiencia y el placer por los más mínimos detalles.

Las copas con la forma más versátil para vinos tintos y blancos son las Ouverture y Riesling Grand Cru / Chianti Classico (disponibles en todas la líneas de copas varietales). Además, es importante recordar que la forma sí importa, cuando se persigue alcanzar el máximo disfrute del vino.

Todas las copas Riedel están realizadas de forma artesanal, con la más alta tecnología en soplado de cristal. Además, contienen un elemento diferenciador incluido en la confección de sus cristales desde 1674. Se trata del óxido de plomo, elemento que brinda superioridad en términos de color del vidrio, brillo y sonido. “Las imperfecciones de los moldes se pulen suavemente al fuego, lo que da a las piezas hechas de cristal con plomo una aspereza microscópica en la superficie de las copas, que permite al vino expresar aromas más intensos y aumenta el placer de su disfrute”, explican en su sitio web.

Con información de Riedel (www.riedel.com)

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