pimientos

El pimentón o pimiento es un alimento que no gusta a todo el mundo. Su sensación amarga es repelida por algunos paladares sensibles que se inclinan por tonos menos fuertes en sus comidas. Sin embargo, hay quienes lo adoran tanto que lo incluyen en todo tipo de preparación, al considerarlo un componente rico, fresco e interesante.

Si bien crudo ya es apreciado por muchos comensales, hay una manera de prepararlo que podría convencer a algunos abstinentes: empleando la técnica del asado; con ella, no solo se cocina, sino que adquiere aromas y texturas particulares, al formarse una capa de ceniza en su exterior.

El ligero sabor ahumado potencia sus tonos dulces e, incluso, deja de lado ese amargor invasivo que lo caracteriza cuando está crudo. Se torna apto para complementar cualquier platillo y hasta puede convertirse en un buen protagonista.

Diversas opciones

Hornilla

Para los cocineros hogareños, lo más rápido y sencillo es utilizar la estufa. Sobre la hornilla de gas encendida se colocan los pimientos con la ayuda de una pinza. Se les da vuelta, mientras se van quemando por el fuego. Probablemente, la llama chispee cuando vayan brotando ligeramente sus jugos.

Parrilla

pimientos

Se pueden ubicar sobre las rejillas de una parrilla, bañados previamente con aceite neutro, para que no se peguen del metal. Poco a poco se irá formando su costra quemada y tendrán el plus de ese gusto característico de la brasa que adquieren los alimentos cocinados con este procedimiento.

Horno

Untados en aceite, se van ordenando encima de un trozo de papel de aluminio o bandeja y se meten al horno precalentado a 200 °C. Luego se les baja la temperatura a 180 °C y se espera a que se asen por un tiempo, entre 30 y 50 minutos.

Es muy importante que el pimentón esté entero. Algunos cocineros tienden a tomar solo un trozo de este y el resto lo reservan para otra oportunidad. Si tiene algún orificio, por ahí pueden escaparse sus jugos con las semillas y ocasionaría un desastre. Si se desea, se salan y se cambia el aceite por uno de oliva, aunque es preferible usar una variedad que no interfiera con su sabor. Además, se pueden sazonar cuando se vayan a unir a otra preparación.

¿Cómo retirar las cenizas?

pimientos

Hay varios métodos para quitarles la costra de cenizas. El más conocido es encerrarlos aún tibios en un recipiente hermético o en un bol sellado con papel plástico. El vapor se concentrará y hará que suden, lo que provocará que la piel pueda desprenderse fácilmente. Algunos prefieren sumergirlos en agua y dejar que la ceniza se humedezca y que salga con sencillez. Si quedan algunas partes extremadamente pegadas, no pasa nada. Se pueden consumir.

¿Cómo utilizarlos?

Los pimientos asados funcionan en salteados, ensaladas, antipastos, salsas, pastas, arroces y rellenos de carnes, quesos y pescados, entre otros. Son muy versátiles y se pueden acompañar con infinidad de alimentos.

¿Cómo conservarlos?

pimientos

Una rica forma de mantenerlos por bastante tiempo es encurtirlos con vinagre y aceite. Asimismo, se pueden introducir en un frasco con aceite de oliva y sus propios jugos. Si se quiere conservar por un período mayor, ese frasco se lleva a baño de maría por 30 minutos, para que se selle al vacío. Igualmente, congelados se mantienen en buen estado.

Haga la prueba y verá que los pimientos asados son realmente exquisitos.

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