Mercados de Santander

Visitar un lugar y no ir a sus grandes ventas de comida es quedarse incompleto y sin conocer una parte fundamental de su cultura. Los mercados de Santander, capital de la comunidad autónoma uniprovincial de Cantabria, en España, no son la excepción. Multiplicidad de colores, aromas y sabores. De mar, resumido, si se puede, en mariscos como amayuelas (almejas finas) y morgueras (navajas); pescados como sardinas, anchoas de Santoña (muy buscadas), panchos, salmonetes, bocartes y lubinas; y moluscos como calamares y cachones (sepias). Asimismo, vegetales, frutas y legrumbres; y carnes (vacuna, ovina, caprina, porcina, avícola y de caza). No podía faltar espacio para panes, cruasanes, bollos, tortas y galletas.

Aunque existen varios, los pequeños podrían calificarse más bien como negocios dedicados a algún renglón que comercios. Los principales, por su trayectoria y variedad, son Mercado de la Espereanza y Mercado de México.

Mercado de la Esperanza

Mercado de la Esperanza

Luego de ocho años de construcción, el 10 de Abril de 1904 fue inaugurado el Mercado de la Esperanza. Esa edificación a base de piedra, hierro y vidrio donde antiguamente se erigía el Convento de San Francisco y donde, hasta el presente, comparte terreno con el Ayuntamiento de Santander y la iglesia de San Francisco.

Dedicado fundamentalmente a la alimentación, el local fue declarado monumento histórico-artístico en 1977, luego de haber sido objeto de dos reformas. Sus creadores, los arquitectos Eduardo Reynals y Juan Moya, en 1897, recibieron la Medalla de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en honor a la magnífica construcción. En la actualidad cuenta con más de 80 puestos.

Entre jamones y chorizos

Local Dictinio Pérez Mercado de la Esperanza

Abierto desde 1910, el local familiar más antiguo es Dictinio Pérez, actualmente atendido por María Luz Pérez (tercera generación) y su esposo Tito Gutiérrez. Allí venden más de 300 productos, entre otros: pollo, cerdo adobado y ahumado, costilla de cerdo, jamón ibérico, ibérico de bellota, ibérico de campo, ibérico de cebo, lomo ibérico, chorizo de León, salchichón, jamón de york, jamón ahumado tipo visking, cabeza de jabalí, paté y mortadela. En cuanto a quesos se refiere: manchego, quesos franceses, queso de nata cántabro, queso de burgos, quesos picones de ovejas tresvisas y quesos italianos. Además, anchoas típicas de Cantabria, con crema de centolla, en salazón, bacalao y bonito. Igual precocinados, aceite de oliva, orujo de Potes, pimentón de la vega, membrillo, pimientos y alubias.

Productos insignes

Socorro Ordóñez Mercado de la Esperanza

En Santander prevalece la comida proveniente del mar. Aunque no es de la región, el bacalao es uno de los favoritos y en el Mercado de la Esperanza está Socorro Ordoñez, cuya familia lleva más de 41 años en el mismo sitio, que fue heredado de su padre. Explica que del bacalao sale lomo, cocochas y ventrescas, entre otros, y que es muy buscado tanto por locales como por turistas.

Frutas y verduras por doquier

Antonio Rever Mercado de la Esperanza

Con Antonio Rever y familia al frente. Sus ancestros llegaron a Santander de Valencia en los años 20. Venden frutas y verduras, según la temporada. Entre las primeras, kiwis, limones, naranjas, mandarinas, manzanas, plátanos, pomelos, fresas y fresones, inundan los anaqueles generalmente el primer trimestre del año. Ya en abril comienzan a verse nísperos, melocotones, cerezas, albaricoques y nectarinas que, permanecerán hasta junio cuando se agregan a la lista patillas, melones, brevas, aguacates, peras, paraguayos e higos. En ese momento se acaban limones, fresas, fresones y nísperos, pero aparecen ciruelas, membrillos, manzanas y mango.

En agosto hacen acto de presencia granadas y uvas; y en septiembre se despiden sandías, paraguayos, frambuesas, albaricoques y ciruelas. Vuelven kiwis, cerezas, caquis y chirimoyas. En octubre se van higos, melocotones, melones, membrillo y nectarinas y vuelven limones, mandarinas y naranjas. En noviembre se adueñan de las estanterías uvas, plátanos, peras, naranjas, manzanas, limones, mandarinas, mangos, kiwis, granadas, chirimoyas, cerezas, caquis y pomelos. Diciembre es para decir adiós a las peras y el ciclo se repite. Las verduras también siguen el curso unas más y otras menos, según la estación, pero las de uso común siempre se consiguen y de excelente calidad. Acelga, endibia, coliflor, escarola, espinaca, achicoria, alcachofa, apio, borraja, brócoli, calabaza, canónigos, cardo, cebolla, chirivía, coles de hoja, haba tierna, hinojo, jengibre, lechuga y remolacha, hay unas veces más que otras.

Mercado de México

Mercado de México en Santander

Un poco más pequeño, el Mercado de México se erige desde el 27 de octubre de 1985 y fue inaugurado por el alcalde Juan Hormaechea Cazón. Su nombre deriva de la Plaza de México, ubicada al lado. Entre sus 32 puestos se venden igualmente productos de todo tipo.

Para complacer diversos paladares

Pescadería Mercado de México de Santander

Aunque carnes, aves y charcutería dan la bienvenida a los visitantes, pescados y mariscos son la mayoría. Prevalecen las almejas para preparar platos típicos de Santander.

Frutería en Mercado de México en Santander

Frutas y verduras también hace acto de presencia.

Cantabria es una región que comercializa productos de todo tipo y eso queda demostrado en sus mercados.

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