Malentendidos típicos en el mundo del vino
Foto 123rf.com

Entre los apasionados del vino hay prácticas que se repiten sin que sean exactas. Estas pueden considerarse pecados entre los más conocedores y pueden llevar a que la bebida no se disfrute en todo su esplendor.

Aprender más sobre el vino hará que la experiencia de saborearlo sea más placentera y completa.

Almacenar mal… y por mucho tiempo

Almacenar botellas de vino
Foto 123rf.com

Es muy conocida la frase que cita que las cosas “mejoran con los años, como un buen vino”. Ciertamente esto ocurre con algunos, mientras que con otros es preferible beberlos cuando aún están jóvenes y se pueden apreciar sus características.

Por otro lado, guardar las botellas sin tomar en consideración ciertos detalles como la posición es un error garrafal. Lo ideal es reservarlo de manera horizontal, en un sitio con muy poca luz solar, a una temperatura constante y bajos niveles de humedad. Así este podrá mantenerse en buen estado hasta el momento que sea servido.

Limitarse a la regla del color

Vino tinto y blanco
Foto 123rf.com

Muchos se guían por el concepto de que los tintos son para las carnes y los blancos para los pescados. Aunque en oportunidades estas combinaciones suelen dar excelente maridajes, esto no debería ser una limitante.

Lo deseable es guiarse por el sabor y las potencialidades de cada botella para acompañar ciertas comidas. Por ejemplo, según indica el portal Vinetur, un tinto joven pudiera ir bien con pescados y un blanco con cuerpo con carnes blancas.

Los espumantes para el final

Vinos espumantes con postres
Foto 123rf.com

La hora del postre es generalmente la seleccionada para sacar los espumantes. Sin embargo, es más apropiado usar vinos dulces.

Champán, cava u otra botella de este tipo es perfecta para iniciar la faena, acompañando los aperitivos. Por otro lado, algunos refieren que las burbujas tiene la capacidad de “limpiar el paladar”, de manera que pudieran tomarse entre alimentos grasos.

La temperatura ideal

Enfrían el champagne
Foto 123rf.com

Se acostumbra servir los tintos a temperatura ambiente y los blancos y espumosos, fríos. Para los tintos, lo mejor es que oscile entre un mínimo de 11 °C y un máximo de 21 °C, siendo 15 °C la óptima para sentir a cabalidad el gusto y aroma de cada ejemplar.

En cuanto a los blancos y espumosos, enfriarlos demasiado puede llevar a que se supriman los olores y a que tengan un efecto “de anestesia” sobre las papilas gustativas.

La copa

Copas de vino
Foto 123rf.com

La copa juega un papel fundamental en la degustación de cualquier vino. Esta debe estar limpia y seca para evitar cualquier contaminación. Asimismo, lo apropiado es no llenarla por completo sino apenas un tercio, así podrán desarrollarse sabores y aromas.

El precio no lo es todo

¿En cuáles ciudades es más costosa una botella de vino?
Foto 123rf.com

Pensar que el precio de un vino influye en su calidad es un error. Es cierto que la mayoría de los mejores del mundo son sumamente costosos, pero esta regla no aplica para todos. De ahí la importancia de informarse antes de ir a comprar. En la actualidad existen infinidad de plataformas para ello. Además, el gusto personal siempre tendrá la última palabra, por lo que hay que animarse a probar y descubrir para juzgar.

Tintos con crianza, blancos jóvenes y viceversa

Vino tinto y blanco
Foto 123rf.com

Quedarse dentro de este concepto puede apartar a muchos de la oportunidad de descubrir bebidas extraordinarias. Hay tintos jóvenes y blancos con largas crianzas que merecen la pena.

También le puede interesar: Los mejores y más baratos vinos españoles en el top de James Suckling

Comments

comments