cuentos

Los cuentos forman parte indivisible de la infancia de cualquier niño y, asociados a ellos, va la comida. Ya sea como parte esencial del relato, como desencadenante, fondo o protagonista, muchos alimentos se cuelan en las historietas infantiles a veces para dar un toque dulce y otras… No tanto.

Ya desde su propio título Charlie y la fábrica de chocolate, este cuento de Roal Dahl que Tim Burton llevó al cine, descubre que su interior será muy dulce. Chocolate por todos lados, de todos los sabores, chicles que saben a una comida completa de dos platos y postre, frutos secos y hasta una insípida sopa de repollo que todas las noches prepara la madre de Charlie afanosamente para dar de comer a toda la familia.

¿Qué sería de Caperucita Roja sin su cestita? La cesta era el leit motiv para que la pequeña niña se adentrara en el bosque. Tenía que cruzarlo hasta llegar a casa de su abuelita, enferma. Según quién lo cuente, la cestita lleva miel, pasteles, frutas… Pero siempre ricos manjares para agasajar a la abuelita.

En Hansel y Gretel algo tan maravilloso como una casa de chocolate y dulces se convierte en la peor pesadilla para los protagonistas, que acaban en las garras de una bruja que no hace sino engordar y engordar a Hansel para poder comérselo más tarde, algo que, por suerte, nunca hace. ¿Querría enseñarnos el cuento de los peligros de los dulces y de la obesidad mórbida?

En otro cuento tradicional, Ricitos de Oro, la niña de cabellos dorados entra en la casa de tres osos y prueba cada una de sus sopas, una muy caliente, otra fría y otra más a su gusto. Luego de comer se queda dormida.

Llevados al cine por Disney hay dos cuentos en los que la comida juega un papel primordial en muchas escenas, si bien no es lo principal en la historia. En Alicia en el País de las Maravillas, la protagonista come diferentes pasteles y hongos que la hacen crecer o menguar según sus propiedades y una manzana es la que desencadena que Blancanieves se quede dormida en un sueño profundo. También en este cuento, en el original de los hermanos Grimm, hay una serie de anécdotas muy curiosas sobre canibalismo… Pero eso, es otra historia.

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