Destilería Jameson Whisky

Cada vez son más los negocios productores de bebidas que generan experiencias cercanas con sus consumidores. Abrir las puertas de sus instalaciones es una manera de formar un vínculo entre los entusiastas de los tragos. Desde bodegas de vinos hasta cervecerías y destilerías se han atrevido a incursionar en el turismo. Un buen ejemplo de cómo esto puede ser una idea exitosa es el caso de Jameson, imagen del whisky irlandés.

La empresa dedicada a la elaboración de la popular bebida cerró el año pasado como la más visitada en el mundo. Un aproximado de 350.000 personas hicieron de su fabrica el destino más visitado por los amantes del destilado de malta.

Un poco de historia

Destilería Jameson

Los inicios de este negocio se remontan al año 1780 en la ciudad de Dublín, de la mano de escoceses históricos elaboradores de whisky. En aquel entonces, el maestro destilador John Jameson fue quien implementó un efectivo método de triple destilación.

Con el paso de los años la empresa fue en constante crecimiento; incluso, se unió con otras como Cork Distillers y John Powers para formar el Irish Distillers Group en 1966. Desde 1998 la marca pertenece a la empresa francesa Pernod Ricard.

Hoy en día Jameson produce 10 tipos diferentes de “agua de vida”, como se le conoce según el término original para la bebida, “uisce beata”. Además, son una compañía referente a escala mundial, y fueron nombrados en 2004 como una de las marcas de más rápido crecimiento y los mayores exportadores de su país.

Entre finales de 2016 e inicios de 2017 la empresa comenzó un arduo proceso de remodelación. El objetivo era crear una estructura atractiva y dinámica para los visitantes. Luego de varios meses y una inversión de 11 millones de euros, finalmente en marzo abrieron nuevamente sus puertas.

Cercanía al whisky

Claire Tolan, Jameson
Claire Tolan, directora de Jameson

Desde su reapertura, la destilería ha recibido a más de 300.000 turistas de más de 70 países. 32.000 participaron en clases magistrales de Jameson para elaborar su propia agua de vida. Además, se vendieron más de 25.000 botellas personalizadas y se sirvieron más de 50.000 tragos únicamente en su pub ubicado en Bow Street, Dublín. Incluso, la empresa ha gestionado 4 propuestas de matrimonio dentro de sus instalaciones.

La directora general, Claire Tolan, habló sobre la importancia de la inclusión y el nexo con los consumidores: “El entretenimiento es más  interactivo que nunca. El público le da más valor a la narración de historias y a la calidad de la experiencia del huésped. Nuestra casa remodelada se basa en la tecnología para complementar el entorno histórico de la destilería icónica para ofrecer una experiencia inolvidable”.

Sin embargo, a pesar de la buena respuesta de los turistas, la empresa va a más. Tanto Jameson como el gobierno de Irlanda anunciaron estrategias para triplicar la cantidad de visitantes a estos establecimientos para el año 2025.

Una idea que debería ser seguida por muchas otros fabricantes de bebidas. Seguramente ya está soñando con adentrarse entre las máquinas e ingredientes que elaboran y componen su trago favorito.

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