Flores, un ingrediente de vanguardia
Foto: Archivo

¿Las flores se comen? ¡Claro que sí! Agregarlas a su comida puede ser una buena forma de añadir color, sabor y un poco de fantasía. Entre otras, las hay picantes, dulces y fragantes. El rango es sorprendentemente amplio.

Es importante tener en cuenta que cada una tiene características particulares, por lo que, conviene conocer su gusto y textura para no estropear las recetas.

Muchas propiedades para la salud

Flores, un ingrediente de vanguardia

Con el crecimiento de la cocina de vanguardia, las flores son un elemento recurrente que puede convertir un plato sencillo en algo sofisticado. Pero eso no es todo, contienen vitaminas del grupo A y B, componentes como polifenoles o fitoquímicos y betacarotenos. Además, algunas, como las violetas, destacan por su gran cantidad de hierro.

Cuando se recomienda comer los pétalos de algunas flores, hay que tomar varias precauciones para asegurar el éxito culinario. Se debe prestar mucha atención a que los pétalos que se utilicen no hayan conocido ningún tipo de herbicida ni insecticida, es decir, que tienen que provenir de un cultivo orgánico.

Asimismo, hay que retirar de los pétalos la parte blanca de su base, los estambres y el pistilo. Obviamente, siempre que no se trate de los estambres del azafrán, porque pueden llegan a valer más que el oro. Otro truco es agregar los pétalos a último momento, para que sus aromas más delicados no se pierdan con la cocción.

Flores, un ingrediente de vanguardia

Resulta evidente, pero hay que decirlo. No se puede añadir a la dieta cualquier flor que sea bonita, sin antes estar seguro de que se puede comer.

Aunque parezca lógico, hay que recordar que quienes sean alérgicos al polen no deben comer flores bajo ningún concepto.

También te puede interesar: 10 flores comestibles (primera parte)

Comments

comments