Francia es mundial-mente conocida por sus excéntricos vinos, quesos y sobre todo por tener a los mejores chefs de la industria. Esa búsqueda por la perfección también los ha llevado a crear los más sublimes postres, que ponen a delirar a más de un paladar. Para aquellos han pasado por este país rico en cultura no pueden dejar de disfrutar uno sus tantos postres icónicos.

En esta oportunidad podrán tender un viaje a través del paladar con estos mágicos postres que han colocado el nombre de Francia bien en alto.

Crème brûlée

La primera mención de la crème brûlée aparece en Francia, en el libro de cocina Nouveau cuisinier royal et bourgeois de François Massialot, publicado en 1691. La crema empleada entonces era a base de yema de huevo y leche con una pizca de harina. Este cocinero de Felipe I de Orleans precisa en su recetario que “Es necesario echar bastante azúcar encima, a parte del azúcar que se echa dentro: se coge la paleta del fuego, al rojo vivo; y a la vez se quema con ella la crema a fin de que coja un hermoso color oro.

Profiteroles

Son bolas elaboradas con pasta choux que se rellenan con diversos ingredientes según las regiones del mundo donde se elaboren. Suelen estar rellenos de ingredientes dulces como crema o chocolate, pero existen otras variantes saladas en la que contienen queso.

Soufflé

Soufflé, se pronuncia aproximadamente ‘suflé’ es un plato ligero elaborado al horno hecho con huevos batidos y combinados con otros ingredientes. Grand Marnier, es un licor creado en 1880 por Alexandre Marnier-Lapostolle. Se hace a partir de una mezcla de coñacs y esencia destilada de naranja amarga.

Crêpe

Las crepes son originarias de la región de Bretaña, al oeste de Francia, en donde se llaman krampouezh; actualmente es un plato consumido a diario en todo el país, especialmente en el Chandeleur o Fiesta de la Candelaria, como parte de la tradición local (habitualmente se sirven acompañados de sidra).

Madeleines

Las madeleines tienen una historia discutida, la más difundida cuenta que una joven chica, de nombre Madeleine Paulmier, sirvienta de la Marquesa Perrotin de Baumont inventó en 1755 esta receta para el rey Stanislas, que pasaba su tiempo en Commercy (Lorraine) donde cazaba y recibía comensales. Aprende cómo preparar estas delicias francesas paso a paso, y disfruta de este manjar.

Comments

comments