Primos de origen, Mary José Lozada

En Daoiz y Velarde, una de las calles con más movimiento de vida social de la ciudad de Santander, España, Mary José Lozada abrió hace cerca de dos años Primos de Origen. Se trata del primer local tostador de café de especialidad en Cantabria y el primero, en España como tal, exclusivamente, importando y distribuyendo chocolate bean to bar. Desde allí, en compañía de su esposo y un pequeño equipo, se encarga de despertar a sus clientes a través de “los primos”: café y cacao.

Los expertos en café de origen tuestan sus granos comprados a productores rigurosamente seleccionados, en una microtostadora, al instante.

Hasta el presente, para su gama de café denominada Morocotas café Rósta, trabajan con siete marcas: una sueca, una finlandesa, una escocesa, una ecuatoriana, dos americanas y una de Vietnam. En cuanto al chocolate, buscan los más puros y, en ambos renglones, la idea es continuar creciendo, pero siempre bajo la premisa de comercializar un producto de calidad y cuidando que la empresa que representen le pague bien a los productores. Para Mary, de cierta manera, están apoyando al chocolatero local, porque están creando mercado para ese tipo de producto, un chocolate de alta calidad y diferenciador en España.

Venezolana, formada en el mundo de la ingeniería civil, comenzó a enamorarse de los granos oscuros en Londres y gracias a sus padres, cuando estos compraron una finca en su país natal. En ese momento, Mary trabajaba en el sector de energías renovables, haciendo networking, reuniendo a ingenieros británicos con proyectos en el exterior. Por esta razón, sus padres le pedían ayuda constantemente con información, recursos y contactos, aprovechando que ella se encontraba en Europa.

“Empecé a hacer cursos de cata de chocolate y café, y las personas me decían: ‘eres venezolana y tienes un cacao espectacular’. Ese fue el punto de inflexión en el que me dí cuenta de que sí, que hay mucho orgullo de ser de Latinoamérica y de Venezuela”.

¿Por qué Santander?

Primos de origen 2
“Quería un lugar tranquilo y Santander fue el seleccionado”.

Al continuar involucrándose con ese “tostado” mundo, dice haber conocido a muchas familias con buen corazón y buenas intenciones, tanto en América Latina como en Asia, pero ella se encontraba en Londres. “Tuve la suerte de estudiar afuera y de hablar inglés y español y me vino la idea de hacer un proyecto que uniera al café y al cacao, por eso seguí entrenándome y conociendo el mercado y las tendencias”.

Ya tenía claro que se iría de Londres, pero en el camino se encontró con un irlandés (Charles, su esposo) a quien convenció para que la acompañara. Seleccionaron Santander porque la zona le era conocida, ya que, al ser su familia de Llanes, veraneaba en Asturias. “Cuando comenzamos a buscar diferentes lugares para establecernos, nos decidimos por España, porque se trataba de sitio nuevo para nosotros, con alguna familia y queríamos algo tranquilo. Santander está en crecimiento y fue la ciudad seleccionada”.

Aunque sabían que sería más difícil, porque emprender en Europa es más complicado que en Latinoamérica, y en España más, se arriesgaron y han sabido ganarse el corazón de la gente. “Muchos nos preguntan: ¿pero por qué Santander? Tanto, hasta el punto de que quiero hacer una camiseta con esa frase. Pero hay muchas razones del ¿por qué? Además de la familia, estuve en Londres y Toronto y Charles creció en Hong Kong, de manera que ya crecimos en ciudades grandes, con el ruido, el zaperoco y la competencia”.

Bajo la premisa “el que pega primero, pega dos veces”, analizó tanto Llanes (donde está su familia) como Santander y, se encontró con planos y escenarios que consideraban a esta última como una de las ciudades españolas que tendría mayor crecimiento. “Se inauguró el Centro Botín y, desde que llegamos, muchas familias santanderinas que se encontraban fuera están regresando”.

Esto la lleva a afirmar que la ciudad está cambiando y que hay muchos proyectos que están surgiendo y la gastronomía no se queda atrás. “De seguro habrá nuevos chefs con estrellas Michelin en Santander. Llevamos poco tiempo conociendo al mundo hostelero aquí, en Cantabria, y estamos emocionados”.

Reconoce que no ha sido fácil, por ejemplo, tener que explicarle a alguien por qué tiene pagar por una tableta de chocolate tal vez siete u ocho euros, pero es porque desconocen el trabajo que hay detrás del mismo. “Darlo a conocer ha sido una experiencia bonita”.

Todo en casa

Primos de origen 3, Mary José Lozada
Las bolsitas de 150 gramos representan una cata en casa.

En una nave almacenan el chocolate y los sacos de café y poco a poco, cada saco que abren lo llevan a la tienda y allí tuestan el café, lo envasan, le hacen las diferentes presentaciones, en bolsitas de 150 gramos. Ella explica que las bolsas de café vienen generalmente en presentaciones de 250 gramos, pero hacer café de especialidad, es decirle a alguien que pague 12 euros en una bolsa de café y lo piensa. “Por eso decidimos hacer pequeñas bolsas para que paguen solo cinco euros, lo prueben y lo lleven a casa”.

Primos de origen 3, café
El tostado del café se hace al instante.

La mayoría de los productos con los que trabaja han sido reconocidos a nivel internacional. Los chocolates en International Chocolate Awards y en Academy Excelences Awards. También han utilizado cacaos premiados por Cocoa Awards Exceleces. En la parte del café, ya los invitaron a ser jueces “shadows” (sombra) el año pasado, para campeonatos de Specialty Coffee Association, en Toledo.

“No hay muchas cafeterías de especialidad. Aquí somos la primera y esperamos ser los primeros en tener café venezolano especializado”.

También le puede interesar: Platos calientes con vegetales verdes

Comments

comments