Marta Rodrigo

En la casa y en el colegio es más fácil que los niños coman sano. Así piensa Marta Rodrigo, una argentina de ascendencia española, que ha aprendido a elaborar los platos más divertidos para los estudiantes de la escuela secundaria italiana, especialmente del norte, cerca del lago Iseo, donde vive y se ha ganado el corazón de los pequeños, sus madres y padres, y de sus seguidores en las redes sociales donde publica todo lo que hace.

Es educadora y una apasionada de la cocina, lo que la ha llevado a especializarse en cursos de nutrición y alimentación sana con el tiempo. Con esta combinación lleva adelante un proyecto formativo para concienciar a los niños y a sus padres sobre la importancia de una alimentación sana y balanceada a través de recetas saludables, personajes divertidos y decoraciones de platos coloridas.

Diversión y nutrición

Los niños hacen fotos de sus platos y las envían a sus amigos y a Rodrigo / Foto: Cortesía

“Comencé desarrollando proyectos muy interesantes, algunos de ellos relacionados con platos típicos de España y Sudamérica en ocasión de la Expo Milán de la Alimentación en 2015”, asegura sobre el punto de partida. Ese año, la feria estaba dedicada a la seguridad alimentaria, lo cual le vino como anillo al dedo a sus creaciones.

Luego de eso, en 2017, viajó a Buenos Aires para realizar el “Taller de reflexión sobre alimentación saludable”, en el Hospital Central de San Isidro. El encuentro era coordinado por las nutricionistas Victoria Azpiazu, autora del libro Aprender a comer es divertido, y Mariel Coronel, junto a la psicóloga Lili Cantagalli, quien además forma parte del staff del Servicio de Salud Mental y del equipo de trastornos de alimentación del hospital. “Allí aprendí la importancia que tiene para nuestra salud armar un plato que cumpla con la variedad de nutrientes”, dice a Cocina y Vino.

Las actividades que ahora realiza con los más pequeños consisten en “talleres de grupos de entre cuatro y cinco niños, en los que preparan platos que eligen en sus hogares, filman con el celular la tarea realizada, como los ingredientes y la preparación, y en clase ven y comparten los videos”.

Rodrigo ha utilizado cada vez más la tecnología al alcance de la mano de los niños en conjunto con la cocina, para comunicar sus experiencias culinarias y, a su vez, fomentar el trabajo en equipo. De modo que el resultado, no solo lo comparten en clases, sino que, asimismo, la profesora lo publica en sus redes sociales (@martacocinahoy), donde se observan platos que combinan tomates, pimientos, aceitunas y atún para crear personajes con rostros y nombres.

Personajes fantásticos para niños

Las zanahorias y los calabacines son protagonistas de los platos de Marta Rodrigo / Foto: Cortesía

“Empecé a jugar con los colores de las verduras, de las frutas y de la carne, con ideas divertidas para los peques (y no tan peques), creando personajes atractivos que llamen la atención, como Doña Gina, la Brusqueta, Don Juan Calabacín, o Doña Flora y su marido. Esta era una oportunidad para presentar la variedad de nutrientes que están en los diferentes alimentos”, explica la entrevistada.

Además de los personajes, propone elementos como pantuflas, chanclas, un lápiz, un pie, una mano o calcetines. “Elementos tangibles en la vida diaria y que, presentes en un plato, resultan familiares ante los ojos de un niño”, afirma.

“También me encanta acompañar los platos con una breve poesía o versos escritos por mí porque creo que es una forma de complementar el momento de la comida de los niños, creando un ambiente alegre, de tranquilidad, curiosidad y armonía. Por ejemplo, con un poco de imaginación, si le improvisas una música a la poesía y la conviertes en una cancioncita, haces de esa comida un momento de juego súper atractivo para ellos”.

Sobre esto, indica: “Comencé a darme cuenta de que la creatividad aflora cuando le pones una fuerte carga de amor, garra y pasión. Descubrí que el entusiasmo es contagioso, especialmente cuando empiezas a recibir comentarios positivos de la gente, incluso de quienes están ahí en Instagram, observando”.

Por ahora, Marta Rodrigo viaja de Italia a Argentina a seguir su emprendimiento, para introducir a los más pequeños en el mundo de la alimentación sana, impulsar la importancia de incorporar hábitos saludables de alimentación y sensibilizarlos hacia el tipo de comida que vaya de la mano con la salud física, psíquica y espiritual. Pero también, “motivarlos a conocer la información para que puedan distinguir entre una comida sana y otra que lo es menos, y discernir sobre este tema, con un excelente producto final”.

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@Patifini

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