José Peñín
José Peñín/ Foto: © Cocina y Vino

Es catador, más no bebedor, de vinos. Parece una contradicción, pero no lo es. Aunque José Peñín, autor de la guía de vinos españoles que lleva su nombre, se defina por esa razón como una rara avis, o un bicho raro: “Creo que soy más catador, un catador que no es bebedor. Un catador más analista y reflexivo, porque dudo de que sea un bebedor de postín”.

Cada año el equipo que lidera de la Guía Peñín recorre toda España, y en total catan cerca de 11.500 vinos.

Para este historiador y autor de más de una veintena de libros, “un catador más cerebral no utiliza tanto el corazón como la cabeza”, y en ese sentido, considera que “lo importante para un crítico es que no tenga ninguna tendencia personal hacia un determinado vino”, porque entonces si tuviera alguna tendencia, su valoración no sería equilibrada.

“Por lo tanto, yo no tengo vinos que me gusten más”, afirma.

Ha sido abstemio, y desde hace 43 años ha trabajado seleccionando, comprando, probando y comparando los mejores vinos de este país, con la autoritas que además le da haber sido el pionero, y sin comprometer su equilibrio ni objetividad.

“Entré a este mundo por la vía de la cata, no por beber. Toda esta labor requiere de una capacidad sensorial aprendida en la cata. Pero, no tiene nada que ver que yo tenga una predilección, una tendencia o un sentimiento hacia un determinado vino porque me gusta beberlo”.

La emoción es un valor que sólo atañe al consumidor

José Peñín
José Peñín/ Foto: © Cocina y Vino

Lo que a Peñín sí le gusta de un vino es “la complejidad, lo diferente, los rasgos nuevos, la silueta de una variedad nueva o una variedad que no sea tan nueva, pero que tenga una enorme expresión”.

La silueta en un vino, sobre todo la identidad de la variedad, del terreno, y del geoclima, para Peñín es mucho más interesante, que el solo hecho de beber un producto hidroalcóholico porque hoy por hoy todos los vinos, en su opinión, son buenos; y la diferencia entre un vino y otro es mínima. Reconoce que “hoy para una bodega es más fácil hacer un vino bueno que un vino malo”.

Expresa que los sabores del vino no se catan por la cantidad, sino que se captan aprendiendo a catar, comparando un vino con otro. “No es importante la cantidad personal del vino que se beba, no es tan importante beber más para que el sector esté mejor, lo más importante es que se beba menos, pero que se disfrute más; y eso solo se consigue teniendo una enorme sensibilidad para captar los sabores”.

Como crítico del vino considera que es más interesante que haya cien personas que beban una botella, que no una persona que beba cien botellas. “Quiero decir con esto que casi casi puedo asegurar que ahora mismo hay más consumidores de vino en el mundo que antes, incluso en España”.

Guía Peñín, Guía Peñín
Foto: Cortesía Guía Peñín

¿Cuándo se le ocurre hacer la primera guía?

“La primera Guía salió publicada en el año 1990 y nació porque a finales de los años 80 en España empezaban a aumentar el número de nuevas bodegas, de nuevos vinos, y de nuevas marcas.

¡Claro!, lógicamente, la compra de vinos estaba supeditada a la opinión de la tienda de enfrente. Entonces, yo me di cuenta de que era necesario crear un vademécum. No a título personal, sino como un servicio público. En ese vademécum, en esa guía general de los vinos españoles tenían que estar todos puntuados, para que sin prejuicio de que si a alguien le gustaba una marca, o si a alguien le regalaban un vino desconocido, pudiera consultar la guía y pudiera saber su puntuación.

Ese fue el fin con el cual nació la Guía Peñín. Casi lo hemos conseguido. No es que hemos logrado que el cien por cien de las marcas estén, pero si 80 por ciento. Y eso a nosotros nos da un prestigio enorme. Y sobre todo hemos sido muy coherentes en la guía. El mismo equipo joven de 30 a 30 y tantos años, son gente que no tiene ningún vicio personal, no son bebedores de vino, son catadores. Eso a mí me tranquiliza, porque es la forma más equilibrada y más rigurosa de puntuar un vino. La emoción es un valor que sólo atañe al consumidor”. 

¿Cuál es la satisfacción que le da el que a la hora de informarse sobre los vinos españoles en el mundo, se consulte a la Guía Peñín?

“En mi caso, lo que más me gusta en los últimos años es la difusión a nivel internacional que tiene la Guía Peñín. Más de lo que yo creía. He estado hace poco dando una charla en la República Dominicana y había gente haciendo cola para que firmara los libros, como si yo fuera un actor de Hollywood. Donde está el vino español más introducido, como en Dominicana, Puerto Rico, Colombia, y sobre todo en México, la guía es muy conocida”.

Otra de sus satisfacciones es que los mejores vinos de la guía, los vinos más puntuados que están en todo el mundo, coinciden con la Guía Parker o con Wine Spectator, y con todos los grandes gurúes del vino mundial. 

Pioneros en la creación de salones del vino

Carlos González, director de Guía Peñín
Carlos González, director de Guía Peñín/ Foto: © Cocina y Vino

De la difusión de la Guía Peñín, nacieron como una consecuencia los salones de vinos. “Nosotros hemos sido pioneros en España con la creación de los salones, y con lo que estoy muy orgulloso es que hayamos sido los pioneros de una actividad que ha permitido educar al vino a muchísima gente que de otra forma no tenían acceso a vinos, como por ejemplo, con el Salón de los Top Ten de España que hacemos el 29 de octubre, la verdad es que la gente puede tener acceso a unos vinos que son difíciles y caros. Para nosotros es una satisfacción. Nosotros hemos socializado el vino, hemos socializado la alta calidad de los vinos”.

La Guía Peñín convocó la VII edición del Salón de las Estrellas Madrid, el único evento que reúne los vinos españoles que destacan no solo por su calidad, sino también por su precio. La cita tuvo lugar el 29 de noviembre en Novotel Madrid Center. Este evento profesional, que llegó a su séptima edición, contó con vinos que han obtenido 3, 4 o 5 estrellas en la Guía Peñín 2019, un baremo que demuestra la alta competitividad de los vinos españoles, que cuentan con una contrastada calidad y precios asequibles. Este Salón estuvo dirigido a profesionales con capacidad de compra (restauración y hoteles, tiendas especializadas, distribuidores, grandes superficies, catering) y prensa.

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