Grace
Grace Ramírez - Foto: Cortesía.

Algo bien pegajoso se coló en la programación de Cooking Channel. Tras haber visitado muchos destinos con sabor por Latinoamérica, ahora la chef Grace Ramírez emprendió una búsqueda de lo más goloso de lo goloso por distintas regiones de Estados Unidos.

Gooey es el nombre de este nuevo espacio televisivo, que al minuto en que debutó en pantalla le dio a la cocinera de padres venezolanos, nacida en Miami y criada en Caracas, la distinción de ser la primera personalidad en tener un programa en español para latinos y otro en inglés para norteamericanos. Ambos disfrutables para cualquier público con espíritu foodie.

Tras haber sido lanzado oficialmente el primer especial de este nuevo show durante el mes de diciembre de 2017, pareciera que está todo dado para que se consolide como una serie de más de 10 capítulos y, con sumo entusiasmo, de más temporadas. “Estamos muy contentos por como hemos sido recibidos y con las interacciones del público. Como todo, siempre es un riesgo cuando se trata de un show nuevo en Estados Unidos, pero siempre hay que esperar lo mejor”, cuenta la chef en una entrevista para Cocina y Vino.

A pesar de que Gooey aún no ha sido anunciado oficialmente como un programa regular ante los distintos protocolos de la televisión estadounidense, el proyecto está muy bien encaminado y el segundo capítulo ya está a punto de servirse. Mientras tanto, Destino con Sabor, su otro show que se transmite por Food Network para Latinoamérica, también espera por una segunda temporada.

Grace Ramírez
Grace Ramírez – Foto: Cortesía.

Por ahora, la chef se concentra en encontrar esos platillos enloquecedores de varios rincones del país de las barras y las estrellas, destinos que son escogidos mediante recomendaciones por doquier.

“En Destino con Sabor tengo más control de decidir los lugares a los que vamos a ir. Es una colaboración entre la producción y yo. Pero, para Gooey, el canal y la productora son los que escogen, aunque siempre me consultan porque a fin de cuentas soy yo la que va a probar toda esa comida”, dice entre risas.

El primer especial se realizó en distintos puntos de Chicago, en sitios que, según narra la propia Grace, la dejaron totalmente impresionada. “Eran pizzas con hasta cinco capas de queso y yo jamás había visto algo así. Es una exageración espectacular. Vi también unos marshmallows de una compañía que están llevando este producto a otro nivel. ¡Imagínate! Te sirven un taco como hecho de waffles, con muchos marshmallows adentro. Yo me decía: ‘What? ¿Un taco de mashmallows?’. Aparte le ponen fuego y quedan así como quemaditos. De verdad la productora decidió ir a lugares que a mí, genuinamente, me dejaron sorprendida. Eso es lo que se traduce en la pantalla”, confiesa exaltada por tantos recuerdos alucinantes.

 “Un platillo bien gooey debe ser bien pegajoso y estimulante. Tiene que ser de esos en los que dices: ‘Bueno, hoy me permito el plato más delicioso y goloso, que me va a recordar cosas del pasado’. Para mí eso es Gooey, una celebración de vida”.

A pesar de mostrar su debilidad por este tipo de comidas tan alucinantes, asegura que son solo para de vez en cuando. “Yo 80% de las veces como muy sano, y 20% me permito algo muy gooey. Además hago mucho ejercicio. De hecho, el show fue filmado así con ese propósito de que cuando te muestren la comida se sienta así tan foodporn y luzca como todo un festín de colores y texturas”, resalta.

Por lo momentos, en Venezuela solo podrán disfrutarse pequeños adelantos y clips que Grace estará mostrando a través de sus redes sociales. Ella desconoce si los canales van a compartir material de la serie a través de internet, pero asegura que es bastante probable.

“Lo más importante a rescatar de Gooey es que, de verdad, es un logro bastante notable para los latinos y para los venezolanos como tal, porque soy la primera persona que hace un crossover de un show en español a tener uno en inglés”.

Sacrificios y recompensas

Después de varias situaciones de apremio y experiencias agridulces, logró combinar lo mejor de su licenciatura en Comunicación Social y su título de cocinera. Desde niña, lo suyo era estar en un set de televisión gracias a la complicidad de sus tíos, Solange Rivero y Jesús Enrique Divine. Ahora, ese amor por la cocina que adquirió con el tiempo es culpa de su abuelita, quien, según ella, fue pilar fundamental en su trayectoria como persona, cocinera y profesional.

Grace Ramírez
Grace Ramírez – Foto: Cortesía.

“Crecí, literalmente, en un set haciendo comerciales. Para mí lo normal era estar en un estudio y metida siempre en los medios de entretenimiento. Así fue como decidí que quería hacer televisión. Yo ya cocinaba bastante porque vengo de una familia venezolana que suele cocinar muchísimo. A través de la comida era la mejor manera de seguir conectada con mi abuela, mi familia y mis raíces”, reconoce con nostalgia.

“Cuando mi abuela murió, el mundo se me vino abajo y me tocó crecer muy rápido. Las fuerzas que tenía en ella las tuve que hallar en mí”.

Una vez que asumió su deseo de dedicarse a la comunicación y su mayoría de edad estaba a la vuelta de la esquina, se fue de nuevo a Estados Unidos. Allí comenzó a trabajar en una tienda de ropa, experiencia que no duró mucho pues gracias a distintas recomendaciones de sus familiares, logró ingresar como asistente de producción en MTV. Mientras laboraba en las mañanas, en la noche le esperaban cuadernos y libros.

Después de 10 años trabajando entre distintas instancias de MTV Networks, entre las que estuvieron Nickelodeon y MTV Tres, Grace ya se había mudado a Nueva York y decidió darle un rumbo diferente a su futuro. Food Network sería su nuevo hogar, de la mano de la reconocida celebridad gastronómica, Bobby Flay.

“Una vez estando en New Orleans, tuve un accidente muy grande en bicicleta donde casi me muero. Después de eso decidí irme a Nueva York y no seguir postergando mi sueño”.

“Cuando comencé a trabajar en Food Network para Bobby, yo tenía tiempo de haber renunciado a MTV y estaba literalmente quebrada. Me comí todos los ahorros y no conseguía el trabajo que yo quería. Preguntando sin cesar, una cosa llevó a la otra y me contrataron pero, otra vez, como asistente. Pasé de un cargo de supervisora de departamento de producción, donde había entrevistado a gente como Jennifer López, Christina Aguilera o 50 Cent, a comenzar nuevamente desde cero. Lo bueno fue que crecí muy rápido dentro del canal porque ya tenía la experiencia”, relata.

Al lado de este reconocido chef, Grace se dio cuenta de que podía conjugar a la perfección su talento para la pantalla chica y su hambre insaciable de cocinar. “La Latina” asegura que fue Flay quien le dio la confianza para incursionar seriamente frente a los fogones y le demostró que con los sueños “sí se puede hacer plata”. Así, tomó la decisión de dejar de lado a este canal gastronómico y probar suerte en el magnate de los concursos de cocina, Master Chef.

Grace Ramírez
Grace Ramírez – Foto: Cortesía.

“Estuve entre los seleccionados, pero no me fue bien. Llegué hasta el segundo capítulo nada más. Ahí Gordon Ramsay me mandó pal’ carrizo y sugirió que fuese a estudiar y volviera. Pensé que mi vida estaba acabada porque había renunciado a estar con Bobby para vivir el sueño de ser Master Chef, pero no. Sin embargo, fue un momento clave. Lo único que me quedaba era conseguir una beca porque no tenía el dinero para pagarme una escuela de cocina”, dice.

“Cada vez que iba a cocinar llamaba a mi abuela para saber cómo se hacía, por ejemplo, una carne mechada o un asado negro. Eran conversaciones que teníamos y nos mantenían muy unidas”

Afortunadamente, lo logró. Estudió en el French Culinary Institute de Nueva York y comenzó a trabajar oficialmente como cocinera en varios restaurantes de la capital del mundo. “Si yo pretendo ver para atrás, te digo que todavía no sé cómo lo hice. No sé cómo pude lidiar con las deudas, el trabajo y los estudios. No ganaba casi nada de plata y todo era carísimo. Pero, lo hice”, resalta.

Después de tanto tiempo tras las cámaras y las estufas, el amor llegó a su puerta y la hizo mudarse a Nueva Zelanda. Fue en el país oceánico donde inició una nueva etapa y se dedicó a conocer aún más sobre la gastronomía con la iniciativa Garden to Table. Comenzó a hacer catering y a dar clases de cocina. Participó posteriormente en un casting televisivo y entró a su primera experiencia frente a los lentes como jurado en el programa My Kitchen Rules. “Ahí fue cuando cambió todo porque me convertí en una personalidad importante, ya que era uno de los programas más vistos en ese país”, destaca.

Fue así como nació su libro La Latina, que se comercializó en dicho territorio además de Australia y el Reino Unido. Hoy se puede conseguir a través de Amazon y su página web.

Preferencias y deseos

Ahora mismo, la chef se concentra en sus dos programas y también se ha dedicado a contribuir con personas en situaciones difíciles como los afectados por los huracanes en Puerto Rico. Sobre tener ahora un restaurante propio, la idea la apasiona, pero no es su prioridad. “Dentro de mis planes inmediatos no está tener un restaurante porque tengo demasiadas cosas pasando a la vez. Eso sería como dar a luz a un hijo al que no le puedo dedicar mucho tiempo. Pero quién sabe en un futuro. A lo mejor, sí. Mi rol ahorita es mucho más como embajadora latinoamericana”, explica.

Grace Ramírez
Grace Ramírez – Foto: Cortesía.

Por ahora, ve lejana la posibilidad de hacer un programa en Venezuela, pero eso está entre sus más grandes sueños. “Las ganas están y tengo la fe de que voy a volver a mi país a hacer un show, pero estamos pasando por una transición y eso no se puede negar. Igual hago siempre una pausa por Venezuela porque esa es mi forma de estar conectada con ustedes y darles esperanzas. Hago muchos trabajos behind the scenes para y por el país, para que más que todo mi historia sea una inspiración”, dice.

“Ha sido un trabajo titánico. Yo vengo de nada. No lo digo por decirlo sino para demostrar que todo se puede con mucho trabajo y esfuerzo. Si tú trabajas suficiente, todo cae donde tiene que caer. Esa ha sido mi experiencia después de trabajar tantos años sin parar”.

Es innegable su amor por el lugar donde vivió durante su infancia y adolescencia. Ahora, la pequeña Venecia es espectadora de una carrera prometedora y que, probablemente, siga rindiendo frutos en el ámbito culinario y del entretenimiento.

“La cocina venezolana fue con la que crecí y es la que me mueve actualmente. Pocos países en Latinoamérica tienen la variedad gastronómica y las influencias de tantas partes del mundo como las tiene Venezuela. Las arepas, el pabellón y el asado negro son mis favoritos. Este último, para mí, es espectacular. Con un arroz y unos plátanos es una combinación de sabores increíble. Es un espectáculo de plato. No hay nadie a quien tú le des un asado y no se enamore. Y una cachapa, ¡por Dios!, no puede quedar por fuera”. Así es como se expresa alguien que adora lo que hace y lo que come. Es esa actitud la que podrán disfrutar ahora los norteamericanos a través de la TV y la que seguiremos apreciando los latinoamericanos desde casa.

Felicidades, Grace.

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Por @Cesarmortagua

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