angel betancourt

Hablar de entusiasmo y pasión por el dulce es necesario para describir a Ángel Betancourt. Pero lo que sin duda alguna no puede dejarse de mencionar es el amor que siente por su país, Venezuela. A pesar de tener unos cuantos años alejado de su patria, el chef pastelero del One & Only Ocean Club, en las Bahamas, se sigue sintiendo fanático de los Leones del Caracas… Aunque en realidad debería serlo de los Cardelanes de Lara, porque creció en Barquisimeto y no en la capital.

Ángel debe su gusto por los fogones a los momentos que compartía junto a su madre en la cocina, haciendo granola, galletas de azúcar y panes caseros. Sus primeros pasos comenzó a darlos como ayudante arreglando los cuartos de almacenamiento, y poco a poco y con tesón se abrió paso en las cocinas. “Por ultimo, llegué a la pastelería, la cual me hizo olvidar todo lo demás”, señala.

Ángel Betancourt: “la pastelería, más que un trabajo, es un hobby”

Durante tres años estudió en Le Cordon Bleu en París, y también realizó estudios en el Ottawa Culinary Institute. Aun cuando su trabajo es magnífico, el joven chef admira la labor de personajes como Carles Mampel, Bruno Otaiza, Pierre Herme o Thomas Keller.

Como no deja por fuera el talento venezolano, destaca el trabajo del pastelero Pascal Charence y de Gabriela Machado, a quien descubrió recientemente. “He tenido la oportunidad de comer en un nuevo concepto culinario en Miami, Copper Box, y como disfruté mucho la comida pedí llamar al chef. Para mi grata sorpresa, era una joven venezolana que a mi gusto tiene mucho futuro: Gabriela Machado”.

Más que un trabajo, para  este joven la pastelería es un hobby del cual puede vivir. Su afición lo ha llevado por diversos rincones del mundo: España, donde trabajó en Taverna Veija y Bubo Barcelona; Canadá, lugar en el que tuvo la oportunidad de desempeñar su oficio en Epicurecat Gatinou, Peche peche y Signature Bistro Ottawa; México, cuando estuvo en el Clubmed Cancun; y Bahamas, donde trabajó en el Clubmed San Salvador y Atlantis antes de llegar al restaurante en el que se encuentra actualmente, el The One&Only Ocean Club.

En lo que respecta a tierras venezolanas tuvo la oportunidad de laborar en Lola Caracas y Malabar Caracas. Luego de seis años trabajando en el One&Only, en Bahamas, Ángel Betancourt asegura que no pone límites a su profesión. Por los momentos, afirma que su objetivo está en “¡seguir horneando y disfrutar de lo que hago!”.

Ángel a fondo

Plato favorito

-Sin duda alguna, los golfeados de mi madre y los callos gallegos de mi abuela.

Trago o bebida preferida

-¡Piña Colada! El balance perfecto entre lo dulce y cremoso del coco con lo ácido y refrescante de la piña.

Ingrediente infaltable

-El opuesto que equilibra, la sal marina.

Un postre irresistible

-Los macarrones de Pierre Herme.

Tipo de cocina favorita

-Japonesa y venezolana.

Si fuese un platillo, ¿cuál sería?

-Hay un helado muy especial el cual realizamos en el hotel: helado picante de chocolate con ron, hecho con un chile Bahameño, llamado Bird Pepper, y un ron local, el Nassau Royal.

La receta que más difícil se le ha hecho

-Sorbete de limón y mantequilla. El sorbete suena sencillo, pero tiene su truco de realización.

Y la que mejor le queda

-Los helados y sorbetes.

Algo que lo inspire para cocinar

-La arquitectura, la naturaleza y las extraordinarias pinturas de Alejandra Linares, artista venezolana.

Puedes seguir a Ángel en Twitter: @angelrb17

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