Los alimentos del deseo

«La cocina en sí misma es ya un afrodisíaco. Y hay en el cocinar, en el comer y en el fornicar un solo espíritu», lanza como abreboca Maruja Dagnino en su libro Los alimentos del deseo, una deliciosa y personalísima travesía por una erótica culinaria que echa mano de historias, ingredientes y procedimientos que transportan sabores de la boca a los genitales y de allí a la imaginación, los sentidos y la reflexión.

Impresa en China y publicada en España por la fundación venezolana ArtesanoGroup y la editorial española Turner, la obra da cuenta de cómo tacto, olfato, gusto, ojo y hasta oído participan de una alquimia en la que la cocina, además de satisfacción primaria, es placer de la cultura y el refinamiento.

Los alimentos del deseo

Maruja Dagnino propone, con grandes dosis de erudición, sensualidad, humor y deleitoso lenguaje, la historia privada de alimentos vinculados caprichosamente al tema amoroso y erótico, «sea porque se les atribuyen tradicionalmente propiedades afrodisíacas, porque su sabor es particularmente seductor, porque forman parte de una farmacopea erótica popular o porque culturalmente se encuentran en un grado de refinamiento tal que suscitan las más intrincadas fantasías».

Los alimentos del deseo ofrece datos curiosos sobre las historias más lujuriosas provenientes de los mitos clásicos, los libros sagrados, la cultura popular, la ancestral tradición latinoamericana y las cocinas europeas y orientales. El arrojo amoroso es perpetrado desde alimentos comunes y exóticos como pez globo, cordero, liebre, chivo, asaduras, nuez moscada, canela, azafrán, cardamomo, pimienta, trufas, hidromiel, vino, olivo, cacao, almendra, merey, coco, manzana, sésamo, sapoara, caviar y curry.

El recetario

Los alimentos del deseo

El libro alcanza el orgasmo con un recetario, para que los textos puedan «servirse, olerse y devorarse». La autora parte de que «las recetas de mis amigos son mis amigas» y convoca a los prestigiosos cocineros venezolanos Sumito Estévez, Tamara Rodríguez, Wendoly López y Betina Montagne, y a la española Montse Estruch.

Sumito Estévez obsequia Carpaccio de cordero con mayonesa de curry (Hablemos crudamente) o un chutney picante de yerbabuena (Para encender el fuego y refrescar el aliento).

Montse Estruch dispone sobre la mesa su implacable sensibilidad femenina a través de un Bombón de merluza austral en dos texturas de salsa de berros y fresas (Para bacanal) o la Flor de alcachofa de Tudela (y huevo trufado).

Tamara Rodríguez invita Huevas de pescado con perfume de ají dulce y yogurt (De allí al lecho no hay mucho trecho) o Apechugados de pollito de campo.

Del dulzor se encarga Wendoly López con postres como Fondue de chocolate (Serenata a cuatro manos) o Merengada helada de café y Baileys (Para recuperar la libido).

Betina Montagne dispensa la caricia final en un Vaso de té Matcha, pasión y jazmín (Amor asiático); y Albahaca, oliva y razón (Porque cuando te lo comas, me vas a dar la razón).

La autora

Maruja Dagnino forma parte de esa estirpe que ha hecho del periodismo un género literario. No en vano ha sido, además de periodista, mujer de teatro y narradora.

En 2002 se apartó brevemente del periodismo para estudiar en el Instituto Culinario de Caracas, con Sumito Estévez y Héctor Romero. Fundó, con su amigo Francisco Izquierdo, La Mesa de Babel, un servicio de catering en el que daban rienda suelta a la creación de menús temáticos.

Aunque Maruja Dagnino se apartó del oficio de cocinera, se dedicó a escribir sobre gastronomía en publicaciones como Cocina y Vino, On Time, El Universal, Velvet, En Caracas, entre otras. En 2007 publicó Cocina sentimental (Aguilar, Grupo Santillana), como parte de la colección Llámalo Amor si Quieres, dirigida por el escritor Leonardo Padrón.

Para buscar más: Blog del libro: http://www.losalimentosdeldeseo.com/ Twitter: @alimentosdeseo / Instagram: @losalimentosdeldeseo

* Con información de la nota de prensa redactada por Jacqueline Goldberg

 

 

 

 

 

 

 

Comments

comments