Chocolates de cien años

En ocasiones, se recibe algún regalo de tanto valor sentimental que se decide no utilizarlo o no comerlo. Posesiones que pasan a convertirse en tesoros y son cuidadas como tal. Ese es el caso de una caja de chocolates que recibió una pequeña niña londinense. En pocos días, su valiosa propiedad será subastada, más de 100 años después.

Bombones centenarios

Chocolates de cien años

Durante la celebración de unas Navidades hace más de diez décadas, a la joven Eileen Margaret Elmes se le otorgó dicho obsequio. No se sabe con exactitud la fecha exacta, pero se especula que fue entre 1910 y 1914.

El presente fue hecho por James Pascall, un ex agente de Cadbury que instaló su propia tienda de chocolates cerca de Oxford Street, en Londres. Goza de una particularidad: las figuras a base del derivado del cacao representan a los personajes de La Caperucita Roja e incluye una vestimenta específica para cada muñeco.

La caja estuvo en posesión de Elmes durante toda su vida. La mujer falleció en 2007 a la edad de 99 años. En ese entonces la pieza fue relegada a una de sus sobrinas, quien tomó la decisión de subastarla.

“Mi tía me dijo que no podía comer los chocolates porque eran muy bonitos y bellamente envueltos, a pesar de que amaba el chocolate”, comentó la joven que prefirió mantenerse en el anonimato. “Eran tan especiales para ella que quería que otras personas los vieran y preguntó si podía hacer algo. Esperaba que un museo los comprara, tal vez uno dedicado al chocolate, para que pudieran ser exhibidos”, agregó.

Chocolates a la venta

Chocolates de cien años
Tapa de la caja de Pascall’s Chocolate del cuento Little Red Riding Hood

La venta se realizará en la casa de subastas Hansons Auctioneers, en Derbyshire. La fecha pautada es el 19 de diciembre. Charles Hanson, su propietario, habló sobre este caso tan particular: “Estoy seguro de que los adictos al chocolate en todas partes quedarán fascinados con este descubrimiento. Aunque es posible que no se atrevan a comerlo”.

También reflexionó: “Es una historia mágica de Navidad. Pensar que esta pequeña niña amaba tanto su caja especial que no podía soportar comerlos o separarse de ellos”.

Se estima que la ganancia al finalizar el evento se ubique entre 70 y 100 libras esterlinas.

El acontecimiento refleja el amor que se puede tener por algún objeto, por más inverosímil que parezca. En este caso, una curiosa caja de chocolate.

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