Brindemia

Un total de 24 personas están reunidas en el sótano del restaurante Gramabar en Fuencarral. Casi todas sostienen una copa de vino o una botella de cerveza en una mano mientras que con la otra apuntan sus celulares a la mesa, más específicamente a unos pequeños cuadros de papel que sirven como marcadores para realidad aumentada. Poco a poco la imágenes empiezan a cargar en las pantallas de los celulares. Se pueden ver gráficas con los tipos de lúpulo que lleva una cerveza o detalles de los viñedos y de las uvas con las que se fabrican las diferentes clases de vino. Cada marcador es un pedacito de información con la que acompañar los tragos y la historia que cuentan las organizadoras del evento, el primero realizado por la startup Brindemia en Madrid.

“Ofrecer una experiencia única” es el leitmotiv de la empresa fundada por tres mexicanas y que está dando sus primeros pasos en la capital española. La historia de la compañía surge del deseo de Mireya Tijerina y de su esposa, Celina Álvarez, ambas ingenieras con experiencia en las área de alimentación y enología, por emprender en el mundo del vino y la gastronomía. El giro único de la realidad aumentada lo trajo Fátima Vega, la tercera cofundadora con experiencia en el área de arte digital. Fue así como gastronomía, enología y tecnología se fusionaron en Brindemia.

Una cata apoyada en la realidad aumentada

Brindemia
Celina Álvarez, Fátima Vega y Mireya Tijerina, creadoras de Brindemia

“Estando aquí en Madrid nos dimos cuenta de que hay un nicho de mercado para que los jóvenes entraran a este mundo, pero queríamos hacer algo diferente a las simples catas. Al reunirnos con Fátima ya pudimos ofrecer ese valor agregado que es dar experiencias en el mundo del vino, la cerveza y la gastronomía apoyadas por tecnologías como la realidad aumentada”, afirma Tijerina.

Los eventos organizados por Brindemia son temáticos. Para su primer encuentro se siguió una dinámica de vino versus cerveza. Los asistentes eran recibidos con una copa de vino azul y luego empezaba la cata de tres rondas. En cada una se probaba una cerveza y un vino, acompañado de una tapa venezolana, mientras que Tijerina y Álvarez contaban las diferentes características del producto, su preparación y cómo beberlo apoyadas por la realidad aumentada que Vega había creado y a la que se podía acceder descargando una aplicación en los teléfonos y apuntando a los marcadores de papel.

“Lo que estamos haciendo es utilizar la tecnología como un elemento de apoyo. Generamos contenidos alrededor del guión que tenemos de la cata para apoyar los aspectos más técnicos. Si estamos hablando de los tipos de lúpulo es bastante aburrido, ya que te están contando algo abstracto, entonces utilizamos la realidad aumentada como un apoyo”, explica Vega.

“El factor diferencial que teníamos es el de poder educar de una manera sencilla”, agrega Tijerina: “Nosotras íbamos a catas en México con nuestros amigos y se aburrían y hasta nosotras nos aburríamos. Nuestro factor diferencial es explicar de una manera que te invite a aprender más”.

Las fundadoras también ven la diversidad cultural como un plus para los eventos y hacen énfasis en que su modelo de negocio estará centrado en la creación de comunidad, por lo que están apuntando a un público joven con un poco de conocimiento previo en el mundo de las catas o a personas que solo quieren vivir la experiencia y conocer gente nueva.

“Lo bueno del vino es que también te invita a crear una comunidad diferente”, explica Tijerina. “Lo primero que queremos hacer es generar una comunicada para luego monetizarla, bien sea con más eventos o con la venta de productos”.

Las empresarias también esperan poder expandirse logrando asociaciones con bodegas e incorporando nuevas herramientas tecnológicas.

Coordenadas

Los eventos de Brindemia serán temáticos y se incorporarán otro tipo de bebidas y gastronomías al menú. La próxima lucha entre vino y cerveza se realizará el 17 de mayo a las 20:30 de la noche en el local Las Mañanitas de Fuencarral y por 20 euros los asistentes disfrutarán de la cata de dos cervezas, dos copas de vino, una margarita de bienvenida y dos tapas mexicanas, además de la experiencia de realidad aumentada.

Texto: Carmen Rodríguez

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