Francia es conocida en el mundo como uno de los mayores referentes a nivel gastronómico. En sus recetarios se alberga un centenar de preparaciones deliciosas y elaboradas que cautivan paladares a su paso. Sus principales productos son la mantequilla, los quesos, los tomates, las finas hierbas, las carnes de cerdo, las salchichas, etcétera, y, sobre todo, las hortalizas en general. Sin embargo, no todo en la cocina franca es salado. El repertorio de postres tradicionales franceses es sumamente extenso y delicioso.

Pensando en estos manjares hoy se ha elaborado una lista con los postres tradicionales franceses más emblemáticos, esos que se han convertido en estandarte de su cocina y que le harán agua la boca una y otra vez.

Postres tradicionales franceses

1.- Crêpes

Sin lugar a dudas es uno de los postres abanderados de Francia. Esos discos grandes y delgados, que se hacen a partir de una mezcla similar a las panquecas, se ofrecen con una variedad infinita de rellenos que pueden ser dulces o salados.

Cuenta la historia que las crêpes poseen un origen humilde, pues era el alimento típico de los agricultores de la región francesa de Bretaña durante la baja Edad Media. En aquel entonces estos agricultores formaban una masa a base de harina, huevos y algún elemento líquido, para luego esparcirla sobre una piedra caliente secada al sol. Las tortas formadas eran rellenas con ingredientes básicos de su despensa.

Hoy día, las humildes crêpes han mutado en divas y se han convertido en un postre idílico para muchos y uno de los más representativos de Francia.

2.- Buche de Noel

Es conocido, también, como Tronco de Navidad por su traducción al español. Se trata de uno de los postres tradicionales franceses más populares en el mundo. El Buche de Noel nació de una tradición en la Edad del Hierro. Se cuenta que los británicos junto con los celtas se reunían para festejar el solsticio de invierno haciendo un festín. Durante la fiesta, las familias adornaban troncos con acebo, piñas y hiedra que después eran quemados con el fin de limpiar el aire de todo lo que había ocurrido ese año. Las cenizas del tronco se atesoraban, ya que protegían la casa.

Fue en 1615 cuando apareció la primera receta de este postre y, gracias a las mejoras del chef francés Pierre de Lacama, se popularizó a finales del siglo XIX. Se trata de un bizcocho enrollado y relleno de mousse o crema de avellanas o almendras que puede cubrirse con un glaseado de chocolate o con lo que se quiera al gusto.

3.- Eclair

El origen de esta masa choux alargada, horneada, rellena y glaseada se remonta al siglo XIX, específicamente cerca del año 1850. Según diversos historiadores gastronómicos, el ecláir fue creado por el pastelero de la familia real, Marie-Antoine Carême.

Su popularización no se hizo esperar y dos siglos después de su invención aún se mantiene vigente como uno de los más celebrados de Francia. Este postre se trata de una pâte à choux rellena con una suerte de crema pastelera, en general, de chocolate o de café, y va cubierto por una capa glaseada del mismo sabor que en el interior.

4.- Profiteroles

Son los primos regordetes de los eclairs. Se trata de unas berlinesas de masa choux rellenas de crema pastelera y cubiertas con ganache de chocolate. Historiadores cuentan que este postre realmente es originario de Francia, pero que fue gracias a la reina consorte Catalina de Médici que se introdujo en el país franco.

Catalina después de haber contraído matrimonio con Enrique II de Francia y habiéndose convertido en reina, llevó a Francia no solo sus recetas, sino también a sus chefs, entre ellos, Popelini, quien creó en 1540 la pasta choux que se hizo popular en Francia y con esta misma los profiteroles. Sin embargo, puede decirse que no fue sino hasta el siglo XVII cuando los profiteroles se hicieron realmente importantes en la gastronomía francesa, dentro de la repostería.

postres tradicionales franceses

5.-Macarrones

Se trata de una suerte de galletas coloridas, delicadas y crocantes hechas a base de huevo, azúcar y almendra molida. Los macarrones (macaron, en francés) se rellenan con crema o ganache y se confeccionan en diferentes sabores, según cada gusto.

Al igual que los profiteroles, la reina Catalina de Médici, abiertamente conocida como una fanática de este postres, los introdujo en el país galo. Aunque su origen no fue propiamente francés, fue allí donde alcanzó su popularidad y donde se perfeccionó la receta.

En sus orígenes, el macaron no llevaba relleno, sino que consistía únicamente en dos cúpulas redondas de base plana. No obstante, esto cambió con el paso del tiempo, especialmente, desde que Pierre Desfontaines, pastelero de Ladureé, modernizara la receta. El macaron, entonces, empezó a verse en la presentación que conocemos hoy día.

También puede interesarte: Los tres lugares más famosos de macarrones en Francia

Comments

comments