Venencia, utensilio infaltable del Jerez
Foto vía: VinosDeJerezTv / Youtube

El entorno vinícola está lleno de prácticas y herramientas imprescindibles para la elaboración de la bebida. En las ciudades andaluzas de Jerez de la Frontera, España, donde se produce el vino homónimo, uno de los utensilios más importantes es la venencia.

Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), este artefacto es un “utensilio compuesto de un recipiente cilíndrico de plata, hojalda u otra materia, de reducida capacidad, y de una varilla, ordinariamente de barba de ballena (proveniente del animal), de uno 80 centímetros de longitud, terminada en gancho. Usándolo en Jerez de la Frontera para sacar pequeñas cantidades del vino o mosto que contiene una bota”.

Venencia, utensilio infaltable del Jerez
Se utiliza para sacar pequeñas cantidades de Jerez de la bota para ser catado / Foto vía: VinosDeJerezTv / Youtube

De tal forma, la venencia es fundamental para la preservación de los vinos de esta región española. A través de su utilización es posible catar la bebida contenida en la bota, como se denomina a los barriles de roble con capacidad de unos 500 litros, sin alterar el reposo del líquido.

Los antecedentes de la venencia no son del todo claros, pues muchas fuentes aseguran que sus referencias “pueden ser contadas con los dedos”. Sin embargo, hay evidencias de herramientas similares o idénticas en la antigua Grecia o en el Egipto faraónico. Pero, en el Marco de Jerez, este ha sido utilizado por años y la cultura del mismo ha pasado de generación en generación.

Por otro lado, historiadores y autores explican que su nombre podría derivar del término en desuso avenencia que significa “acuerdo, concordia, arreglo”, según la RAE. Debido a que era necesario catar los vinos, era necesario usar la venencia antes de un pacto comercial para garantizar el estado óptimo del Jerez.

La finesa de escanciar el vino con la venencia

A su uso se le denomina venenciar, lo cual representa todo un arte. José Peñín y Teresa Pacheco, describen este quehacer en su libro Historia de los utensilios del vino. De acuerdo con los autores, este se “trata de extraer el vino del fondo de las botas. Esto, sutilmente, de forma rápida y limpia. Todo, sin dañar el mágico velo en flor (capa de levadura que se forma en la superficie). Luego se saca por la misma herida (abertura en el velo de flor) y se escancia en la copa a una distancia para que el vino tome aire en su caída libre y exprese sus mejores cualidades”.

El encargado de esta tarea recibe el nombre de venenciador y cumple con un acto “sumamente necesario”, según expresan Peñín y Pacheco. Esto, debido a que el vino extraído tiene fines de “examen”, siendo catado por los enólogos para cuidar la evolución del mosto. Gracias a ello puede determinarse si una de las barricas necesita intervención o no.

Venencia, utensilio infaltable del Jerez
La actividad de venenciador representa todo un atractivo dentro de la cultura de esta región vinícola / Foto vía: VinosDeJerezTv / Youtube

“Hoy por hoy, el venenciador, lejos de ser un personaje en extinción, está cobrando fuerza. La ceremonia que protagoniza ha traspasado el ámbito privado de las bodegas. Unos cuantos enamorados de esta tradición exhiben con maestría su destreza. Por lo tanto, no resulta raro disfrutar del espectáculo en ferias y congresos. Además de otros eventos relacionados con el mundo del vino”, explican los autores de Historia de los utensilios del vino.

También le puede interesar: Los cocteles sustentables de Fifty Mils

 

Comments

comments