Irene Schreiber: chef emprendedora y la mente detrás de Mealsurfing Montevideo

Mi amor por la cocina empezó en casa. La cocina de mi madre era espectacular. Ella preparaba comida los fines de semana y mi hermana y yo esperábamos la llegada de esos días con ansias. Sonrío al recordar las muchas veces que cocinabamos las tres juntas, especialmente en Navidad. Preparábamos la torta negra navideña, las hallacas y los ñoquis que heredamos de mi abuela.

mealsurfing13

Yo siempre quise escribir y cocinar. Mi mamá era veterinaria, mi papá contador y mi hermana estudió odontología. Ya en mi casa se oían los lamentos de cómo sufriría en mi vida profesional. Yo quería estudiar, y lo hice, periodismo. Sin embargo, mientras entraba a la universidad, se abrió en Margarita el primer curso de formación gastronómica de la zona. Fue así que empecé lo que hoy se esclarece como mi carrera profesional.

La cocina en práctica

Entré con 17 años -siendo la más joven- al Instituto Iberoamericano de Recreación, Turismo y Gastronomía y me gradué como parte de la primera promoción. Hice pasantías en el Hotel Punta Blanca de Coche, donde pude trabajar con Luis Nakamura, un chef muy querido y reconocido en la isla de Margarita. Luego hice el curso del Restaurante Escuela que la UNEFA tenía también en Margarita y empecé a trabajar en el Restaurant Nikkei que quedaba en La Samana, un hotel spa muy importante para el momento.  Ahí creo que nació mi amor por los sabores orientales. La gastronomía japonesa, después de la venezolana, es mi favorita. Soy amante de los sabores intensos. El limón por ejemplo, es esencial en mi cocina.

Trabajé por varios años en una pizzería gourmet con el mismo chef de Nikkei. Luego me fuí a Caracas a estudiar Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. A mediados de la carrera migre a Buenos Aires en donde estuve 8 meses. Tuve un par de experiencias allí, ninguna muy valiosa en realidad. Finalmente me fuí a Montevideo y trabajé un par de años en un catering en el que hicimos eventos muy importantes. Entre ellos, varios conciertos para artistas como Andrea Bochelli y Oasis. También hicimos cenas para Nickelodeon y bodas de gran envergadura. Fue una gran experiencia y aportó mucho a mis conocimientos culinarios. Me encanta el catering.

El Mealsurfing Montevideo y sus inicios

Siempre he sido muy buena agasajando: me encanta recibir gente, interactuar y complacerlos con la gastronomía. Producir placer, alegría y sorpresa a través de un buen plato es para mi una de las sensaciones más bonitas que hay. Desde que llegué a Montevideo intenté entrar al mundo de la cocina de la forma más tradicional. Sin embargo los sueldos y las propuestas eran terribles.

mealsurfing20No eran muchas las puertas que se abrían ante una mujer tan joven. Estando un poco harta, decidí dejar de esperar y abrir mis propias puertas. Tenía ganas de implementar las cenas a puertas cerradas porque ya en Venezuela eran tendencia. Durante el primer año mis clientes eran, en su mayoría, extranjeros. Había cenas en las que ni siquiera se hablaba español. Allí me fui dando cuenta de la rica cultura que tenemos y teníamos en Venezuela. En este momento empiezan a darse las cenas con regularidad, a través de todos los conocidos del mundo “expat” o extranjeros que por un motivo u otro llegaban a Montevideo y añoraban comida distinta.

Me di cuenta de que era ideal preparar comidas temáticas porque si bien los expats extrañaban su comida, los locales tenía muchas ganas de conocer una nueva propuesta. Yo siempre he tenido inclinación por la cocina internacional y por la abundancia cultural que hay en Venezuela, conocía mucho, y lo que no sabía lo investigue.

Aventurándose por aguas desconocidas

Tenía ganas de hacer algo pero me costaba darle forma especialmente en un país nuevo donde no conoces a nadie. La idea concreta surge de haber leído el concepto de Mealsurfing en una revista porteña y ahí venía vinculado al Couchsurfing. Si bien no era un modelo de negocios sino un compartir internacional a través de la gastronomía, para mi fue un clic. Eso era lo que yo quería hacer, era lo que ya hacía entre mis amigos y dije: ¡esto puede ser un negocio!

Pensé “Lo peor que puede pasar es que no funcione”. Invertí lo que tenía en ese momento, abrí una página de Facebook y empecé a hacer cenas a puertas cerradas, en mi casa. Empecé a difundir un poco de qué se trataba mi propuesta.  Fue muy difícil. Estuve apunto de abandonar el negocio tres veces. Intenté cocinar con otras personas y todos me dejaban antes de empezar porque les daba miedo, no entendían mucho como iba a funcionar. Había que intentarlo.

Las primeras cenas tuve perdidas, luego ganancias irrisorias. No pude dedicarme a este negocio de lleno hasta un año y medio después. Pero nunca paré, creo que esa es la clave: seguir, seguir y seguir. De repente empezó a funcionar, más gente lo conocía. Creo que mi formación de comunicación ha sido vital para que esto funcione. Los medios empezaron a levantar la información, haciendo siempre especial enfoque en el tema de que era una venezolana haciendo temáticas de cocinas del mundo y que venían muchos extranjeros.  

Mealsurfing Montevideo y la competencia

Tengo entendido que fui la segunda persona en este tipo de negocio en Montevideo pero la primera en hacerlo de forma constante y seguida. Según me enteré por mis clientes hay una cocinera francesa/uruguaya que vive medio año allá (en Francia) y medio acá y había hecho algunos ciclos de cenas en su casa y aún los hace. Yo no tenía idea, me enteré por mis clientes. Aplaudo todo este tipo de iniciativas y siempre que no estoy cocinando, intento ir a todo, me encanta que me agasajen también.

mealsurfing12

Ahora alrededor de un año surgió una especie de colectivo llamado “Mesabrava” que hace algo similar. Montevideo está experimentando un boom y un cambio gastronómico importante que se vive y se siente. Creo que tiene que ver con la gran cantidad de extranjeros que están inmigrando, lo que permite que las propuestas sean mejor recibidas y más exitosas que en el pasado. 

Me sorprende mucho que el 60% de mis clientes son repetidos. “No se pierden una” como dicen ellos. Recibimos un excelente feedback en cada ocasión. Mucho de nuestro éxito se debe a las redes sociales.

Cómo es un Mealsurfing

La Meal es algo muy personal, creo que parte del éxito viene por ahí. Intento siempre dejar claro que lo primero es la gastronomía: se viene a comer. Pero no se puede negar que hay un vínculo social muy importante ya que parte de la idea es venir a compartir la mesa con desconocidos y comer en casa de alguien. No solo vienes a salir de tu zona de confort respecto a la comida, sino en lo social también. Es un reto personal para todos los que vienen y creo que eso llama mucho la atención.

Hay cenas en dónde vienen 8 personas solas y nadie se conoce. Es sorprendente. Además yo estoy ahí, hablando con ellos, tomando vino y cocinando. Esa noche todos somos amigos: somos un grupo. Es algo muy especial para mi. He visto formarse parejas, negocios y amistades en las mesas de Mealsurfing. Es muy lindo y muy gracioso.

La convocatoria se hace por internet

La convocatoria de los Mealsurfing se hace por internet. Al principio lo más difícil fue conseguir clientes y ganarse la confianza de la gente. Esto se debe a que, después de varios fiascos, empezamos a pre-cobrar y eso generaba desconfianza. Surgían muchas dudas por supuesto y lo que hacía era reunirme con la gente y darles mi teléfono para que tuviesen confianza. Luego con los comentarios de todos los comensales y las fotos y los videos en Facebook, esa confianza quedó implícita.

mealsurfing22Al comienzo cocinabamos en casas (generalmente en mi apartamento en el barrio Punta Carretas). Eran Meals para 8 personas. Empezamos con una vez al mes, luego dos veces por mes.  Luego todos los fines de semana, viernes y sábados, a veces inclusive jueves y domingos con cenas privadas. La gente empezó a ofrecernos sus casas. Hemos tenido que utilizar otros lugares más grandes porque las convocatorias se han vuelto gigantescas. Ahora se viene La Meal Medio Oriente y ya tenemos 4 fechas confirmadas con 40 personas por noche, en estos casos lo que intentamos hacer es mantener mesas de 8, y así logramos el mismo nivel de intimidad sin importar el número de comensales por noche.

La experiencia gastronómica del Mealsurfing

mealsurfing26Sobre la comida, empecé cocinando de autor y luego me decanté por las temáticas. Primero algo como: del mar o de la tierra. Luego más geográfico. Hemos hecho: Caribe, Italia, Francia, Cocina Judía, México, Perú, Japón y alguna otra más que no recuerdo ahora. Las más exitosas sin dudas han sido Japón y Perú.

El primer año, gracias a otros trabajos que tenía, viaje un mes a Europa y luego a Perú. Siempre me traía cosas. Entonces en las cenas tenía productos que aquí no existían. Desde la harina pan hasta el choclo morado de perú. Contaba con ingredientes muy especiales.

El futuro es prometedor

Esto es una primicia, no lo hemos contado a nadie: estoy a punto de abrir un restaurante con una socia, una gran amiga chef patissier de Rosario, Argentina: Irene Delponte. Ella se especializa en postres, el área que menos me interesa. A ambas nos ha ido muy bien acá con nuestros emprendimientos personales y nos conocimos. Tenemos una gran química. La primera semana de diciembre abriremos en la Ciudad Vieja de Montevideo nuestro restaurante Santé. Un lugar que nos gusta denominar como gourmet accesible. Va a tener una impronta estética importante. Queremos que sea un lugar cómodo, en donde la gente siempre se sienta bienvenida y consigan novedades gastronómicas deliciosas.  Cabe destacar que La Mealsurfing no se va a detener por esto.

Comments

comments